El sexismo en el MWC: así ha evolucionado la feria de los móviles de Barcelona

Mwc 2017

Aunque cada vez somos más las mujeres que ocupamos puestos en el ámbito tecnológico, lo cierto es que el sector continúa siendo mayoritariamente masculino. Basta con dar un paseo por cualquier feria de tecnología para darnos cuenta de que la desigualdad de género es enorme, pero lo peor es cuando esa desigualdad va más allá de los números y se refleja en imágenes sexistas como las tristemente habituales azafatas ligeras de ropa que, como si de objetos de decoración se tratasen, pueblan los stands de algunos fabricantes.

Esto es justamente lo que hicimos durante la pasada edición del Mobile World Congress de Barcelona. Aprovechando nuestras últimas horas en la feria, decidimos recorrer los pabellones de Fira Gran Vía en busca de ejemplos que evidenciaran ese trasfondo sexista que tantas veces hemos visto en eventos de este tipo. En nuestro paseo tomamos fotos, hablamos con algunas azafatas y, sobre todo, comprobamos que las cosas están cambiando a mejor.

Un paseo por el MWC 2017

Antes de entrar en materia cabe destacar que la GSMA establece un código de conducta para los expositores que incluye un apartado específico acerca de la vestimenta. Es importante recalcar que estas normas no son nuevas de este año, pero quizás esta ha sido la edición en la que más hemos notado su aplicación. Esto es lo que dice la GSMA:

Se espera que todo el personal de los stands lleve vestimenta profesional o profesional – casual. Como regla general, los expositores deben asegurarse de que la vestimenta de todo el personal que se despliega en o alrededor de su stand (tanto empleados directos como subcontratados) se considera adecuado en un entorno profesional. En reconocimiento de las diversas culturas y nacionalidades presentes en el Mobile World Congress, los atuendos que revelen demasiado o sean sugerentes no están permitidos. Algunos ejemplos de ese tipo de atuendos incluyen, pero no se limitan a:

  • Tops que muestren demasiado escote.
  • Camisetas de tirantes, con cuello halter, camisetas interiores o tops sin tirantes.
  • Minifaldas o minivestidos.
  • Shorts.
  • Trajes ‘segunda piel’.

Estas indicaciones se aplican a todos los empleados del stand, sin importar el género, y se harán cumplir de manera estricta.

La GSMA se reserva el derecho a solicitar que el personal de la exposición cambie de vestimenta o abandone las instalaciones de inmediato si su apariencia es percibida como ofensiva por otros expositores o participantes.

Tras reponer fuerzas en la zona de prensa, nos dispusimos a recorrer los interminables pasillos de la feria y, para nuestra (grata) sorpresa, nos costó muchísimo encontrar stands en los que las azafatas llevaran ropa sugerente o excesivamente reveladora. Es más, la mayoría iban vestidas exactamente igual que sus compañeros.

Muchas marcas optan por un único uniforme para todo su personal, pero hay otras que distinguen la vestimenta de sus empleados según su género.

En muchos stands, las marcas optan por tener un único uniforme para todo su personal, sin hacer distinción de género. Generalmente suelen consistir en una camisa, polo o camiseta con el logotipo de la marca y pantalones largos. Hay casos en los que sí se distingue por género y las mujeres llevan falda o vestido, pero de nuevo la mayoría de casos eran prendas que cumplían las normas establecidas por la GSMA, aunque hubo excepciones

Mwc 2017 07 Los vestidos de las azafatas de Gionee

Un ejemplo de esta práctica fue la firma china Gionee, donde sus azafatas llevaban un vestido blanco mientras que ellos llevaban camisa y pantalón, pero no era el único atuendo que pudimos ver en su stand. Las azafatas que estaban en recepción llevaban un vestido dorado muy llamativo que, aunque largo y sin escote, parecía sacado directamente de un anuncio de una conocida marca de cava y no de un entorno de negocios como es el MWC.

Con todo, en Gionee fueron conservadores si los comparamos con otra conocida compañía china. Quienes llevamos unos cuantos años asistiendo sabemos que el stand de ZTE suele ser uno de los más propensos al uso de la mujer como reclamo y, aunque han bajado el tono de otros años, se resisten a abandonar esta práctica.

Mwc 2017 El uniforme de las azafatas de ZTE en el MWC 2017

Este año, ZTE vistió a sus azafatas con un vestido azul claro excesivamente corto que claramente no cumple con las normas impuestas. Sin embargo, no tenemos noticias de que la GSMA haya tomado medida alguna al respecto, por lo que eso de que “se harán cumplir las normas de manera estricta” es relativo.

Puede que se nos escapara algún otro ejemplo, pero estas fueron las imágenes más llamativas con las que nos topamos durante nuestro largo recorrido por la feria. Caminamos y caminamos y no encontramos escotes, faldas demasiado cortas, vestidos ultraceñidos ni tampoco taconazos de vértigo, algo que hace unos años era muy habitual y todavía lo sigue siendo en otros eventos tecnológicos.

Mwc 2017 El sexismo también está en la publicidad que hacen algunas marcas

¿Y qué opinan las propias azafatas? Por precaución hemos decidido mantener su anonimato pero, además de tomar fotos también quisimos conocer su experiencia en este tipo de eventos. En general, la mayoría coincide en que las cosas han mejorado mucho, aunque hubo alguna que otra queja.

Una de las más comentadas fue el frío. Como decíamos, hay marcas que sí distinguen entre la vestimenta de azafatas y azafatos y normalmente a ellas les suele tocar llevar vestidos que, aunque cumplen las normas, no son suficiente para combatir el aire acondicionado del evento. En algunos casos sí les permitían llevar algún tipo de chaqueta, pero había otros en los que no estaba permitido.

Las faldas cortas también fueron un problema para algunas de las azafatas con las que hablamos. Una de ellas nos confesó que el primer día se puso medias negras para no sentirse tan expuesta pero tuvo que cambiarse y llevar unas medias transparentes porque le llamaron la atención. Finalmente y tras varias quejas de ella y varias de sus compañeras, les permitieron llevar unos shorts bajo el vestido.

Algunas azafatas nos contaron que les suelen pedir fotos para acercarse a ellas o les incomodan con comentarios sobre su físico.

Otro problema al se enfrentan son los propios asistentes de la feria. No es raro que les pidan fotos para aprovechar y acercarse a ellas o que les incomoden con comentarios sobre su físico, en algunos casos con un tono bastante soez.

Como decíamos, a pesar de estas desafortunadas excepciones, este año nos costó bastante encontrar ejemplos sexistas y eso ya es un paso adelante. Pero las cosas no siempre han sido así.

El MWC de antes: bailes y cenas privadas

CBOSS El stand de CBOSS en el MWC 2012

Todavía recuerdo mi primer MWC como si fuera ayer. Fue en 2012, cuando el evento se celebraba en su antiguo emplazamiento en Plaza España. Durante aquella edición conocí a cantidad de colegas de profesión que hoy son amigas y amigos cercanos, subí muchísimas escaleras y aluciné con algunas de las novedades que se presentaron en la feria, como aquel Nokia 808 PureView de 41 megapíxeles. Pero también vi cosas que no me gustaron en absoluto.

La escena más sangrante fue sin duda la que se desarrolló en el stand de la compañía rusa CBOSS. Lo de las azafatas ligeras de ropa era bastante común, pero este stand se llevaba el premio al machismo más recalcitrante. Esta compañía, dedicada a las telecomunicaciones, usaba un grupo de bailarinas para publicitarse -aunque a la horda de hombres de negocios que allí se congregaba no parecía importarle demasiado la actividad de la marca.

Mwc 2017 Sí, es lo que parece. Fuente: Light Reading

Todos coincidíamos en que aquello era de lo más sospechoso, y las sospechas se confirmaron cuando, días después, saltó la noticia de que la GSMA había rescindido el contrato de esta empresa. Resulta que, además de bailecitos sugerentes, la empresa ofrecía la posibilidad de tener cenas privadas con sus bailarinas. En CBOSS lo llamaban “Deep Market Inspection”. Las imágenes de los panfletos que repartían dejan bastante claro de qué iban esas cenas.

Además de bailes sugerentes, esta empresa ofrecía la posibilidad de tener una 'cena' privada con una de sus bailarinas.

Este es un caso un tanto extremo, pero no es el único ejemplo de sexismo que se ha dado dentro del Mobile World Congress. Aunque no es la norma habitual (menos mal), prácticamente todos los años hay stands en los que se usa a la mujer como un claro reclamo para atraer al público masculino.

En 2015 pudimos ver un claro ejemplo de esta ‘estrategia’ en el stand de la compañía ZTE. Varias veces al día, un grupo de bailarinas se subía al escenario y hacía una coreografía para los allí presentes, porque claro, todo el mundo sabe que el baile es la mejor forma de vender móviles, pero sólo si las que bailan son mujeres.

"lol tech doesn't have a women problem." #MWC15 pic.twitter.com/3qWwEw8n54

— Lynn La (@lynnlaaa) 3 de marzo de 2015

Hey @ZTEPoland 🙂 #MWC2015 #dance #zte

Una publicación compartida de Przemyslaw Orawiec (@shem_pl) el

En la dirección correcta

Como ya hemos visto, en el MWC 2017 todavía queda algún que otro residuo de esta problemática, pero no son ni tan graves ni tan abundantes como sí lo eran en ediciones anteriores, por lo que nuestra impresión al salir de la feria fue positiva en este sentido.

Seguimos echando de menos más presencia femenina, sobre todo en puestos de responsabilidad.

Sin embargo, lo que sí echamos de de menos es una mayor presencia femenina, sobre todo en puestos de responsabilidad. Cada vez son más las excepciones, faltaría más, pero cuando nos acercamos a un stand lo habitual es que ellas hagan el papel de recepcionistas y ellos sean quienes dan la información.

Mwc 2017 Los roles siguen estando muy definidos: ellas en la recepción y ellos en puestos de responsabilidad

No lo decimos nosotros, la propia GSMA sacó adelante la iniciativa Women4Tech que se celebró durante los cuatro días de esta pasada edición. El objetivo del programa consistía en promover la diversidad de género como una forma de fortalecer el sector móvil.

Desgraciadamente, todavía necesitamos de iniciativas como esta para concienciar sobre el problema de desigualdad de género, y lo que sucede en la industria tecnológica es sólo un reflejo de un problema estructural mucho mayor.

A pesar de todo, cinco años después del despropósito de las 'cenas' privadas, tenemos claro que la feria de los móviles por excelencia ha dado un giro importante y, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, vamos en la buena dirección.

También te recomendamos


¿Cómo han variado los principales hábitos de consumo de los españoles en los últimos años?


LG Knock Code, te mostramos cómo funciona en vídeo


¿Qué trae Sony al MWC? Descúbrelo en directo en Xataka


La noticia

El sexismo en el MWC: así ha evolucionado la feria de los móviles de Barcelona

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Amparo Babiloni

.

Chequea también

1024_2000

El futuro de la tecnología en la belleza según L’Oréal: realidad aumentada, algoritmos y sensores para estar guapos

Uno de los aspectos positivos del avance de la tecnología es que suele extenderse a más campos (y bolsillos), siendo uno de ellos el de la estética. No es algo de lo que solamos hablar, pero la incursión de la tecnología en la belleza va llegando a la cosmética de consumo, y hemos aprovechado la feria Viva Technology para ver una aplicación realista y actual de todo esto. Esta feria se ha celebrado en París, y es uno de esos eventos que nos traen a Europa parte de lo que se dejó ver en el CES u otras ferias internacionales (es un consuelo mientras no tengamos la suerte de tener un CES Europa, como lo hay para China). Se trata de un evento de menor envergadura que la feria de Las Vegas, pero supone un concentrado de stands de las principales marcas de telefonía, electrodomésticos, robótica y muchas áreas tecnológicas más, y hemos aprovechado para pulular en torno a las aplicaciones de la tecnología a la belleza y ver el estado actual con algunos ejemplos. Sí, hay un cepillo que "oye" nuestro pelo y nos dice el estado de su salud Cuando visitamos el CES 2017 intentamos ver algo más allá de ordenadores y móviles y reunir algunas de las ideas más llamativas (ordenadores, móviles y otros dispositivos más habituales), y entre ellas había ya alguna dedicada a la belleza. Vimos algunos espejos "inteligentes" y estaba ya el Kérastase Hair Coach, un producto creado con la participación de Withings, el cual hemos podido ver y probar en la feria francesa. Como dijimos en su momento, se trata de un cepillo que integra seis sensores que recogen distintos tipos de información. Aunque lo principal (y lo más visible) es el micrófono que tiene en la parte central de las púas de plástico, dado que "oye" nuestro cabello. Ese elemento central en la parte de las púas es el micrófono. el cepillado del pelo suena de una manera u otra según el estado del mismo, de modo que según esto se diferencia si está roto o dañado y en qué grado ¿Cómo que "oye" nuestro cabello? Según nos explicaron en Kérastase, el cepillado del pelo suena de una manera u otra según el estado del mismo, de modo que según esto se diferencia si está roto o dañado y en qué grado (concretamente la manejabilidad, el encrespamiento, la sequedad, las puntas abiertas y la rotura). Junto con la información de los sensores (que sincroniza por wifi o Bluetooth), esto proporciona un diagnóstico de la salud de nuestro pelo que podemos ver en la app propia, a modo de porcentaje representativo de este dato, pudiendo hacer un seguimiento. La pantalla principal de la app del Hair Coach Smart. En la parte superior muestra el porcentaje de salud capilar, y en la inferior las distintas valoraciones específicas (rotura, etc.). En cuanto a la app, además de este porcentaje global de salud capilar nos muestra los cuatro niveles de valoración del pelo: daño, rotura, enredos y sequedad. Hay también algo de parte social (compartir estadísticas, etc.) y la posibilidad de recibir asesoramiento dos veces por semana. Puede usarse tanto con pelo mojado como seco (hay sensores de contuctividad que se encarga de detectar esto, dado que el sonido cambia según esté de una manera u otra). En este sentido nos aclararon que es un dispositivo electrónico y no debe sumergirse, aunque pueda usarse sin problemas con el pelo mojado y resista a salpicaduras. La parte "coach" del nombre no es casual, y tiene su significado tanto a nivel de producto como de líneas de desarrollo tecnológico para la marca (como veremos más adelante en profundidad). Entre los elementos que integra hay un acelerómetro y un giroscopio, los cuales detectan el ángulo y la velocidad de cepillado que aplicamos, y esto se procesa junto a la información de presión y la fuerza (lo cual detectan las células triaxiales) del cepillado para decirnos si lo estamos haciendo de la manera adecuada para nuestro caso, pudiéndonos orientar o "entrenar" también a este nivel. Nosotros lo pudimos probar, pero por problemas de conexión en el evento no vimos el resultado del análisis a tiempo real. No obstante, pudimos ver la demo de esto y comprobar que no pesa más que un cepillo normal de esas dimensiones y que es cómodo. De hecho, algo que pudimos ver gracias a los problemas de conexión fue el aviso que el cepillo hace si no conecta bien con la wifi (una pequeña vibración). ¿Y qué costará hacernos este cepillado tan techie con el diagnóstico de nuestra salud capilar? Para presumir hay que invertir, y el Kérastase Hair Coach llega al mercado el próximo mes de septiembre por 189 euros, y en la primera ronda de países se encuentran España, Japón y Estados Unidos entre otros, tanto en venta online como en distribuidores físicos. Tu maquillaje personalizado con colorimetría y una "impresora de maquillaje" Es posible que os pase como a nosotros y que os quedéis mirando un robot o una impresora 3D trabajando como un gato mira a un bicho antes de lanzar la zarpa. Nos pasó eso también en la feria, de hecho pudimos jugar con Pepper, el popular robot de Softbank. Pero en el caso que nos ocupa ahora esa primera vista rápida nos engañó y lo que veíamos no era una impresión 3D, sino la composición de una base de maquillaje personalizada. Ésa era la segunda parte de Tient Particulier, el sistema de creación de una base de maquillaje a la carta según las características de la piel y el toque que el cliente quiera dar. En este caso se trata de un producto bajo la marca Lancôme, que lleva desde 2015 en fase de pruebas en once establecimientos de Estados Unidos y que este año ya llega a las tiendas de manera comercial. No nos va a valorar un ojo humano, sino uno electrónico ¿Y qué tiene de tecnológico esto? Que si nos interesa vamos a ir a uno de estos establecimientos y no nos va a valorar un ojo humano, sino uno electrónico. Concretamente el que integra el colorímetro que se encarga de determinar el tono de nuestra piel sin que la luz interfiera. El colorímetro con el que miden los tres puntos de piel del rostro del cliente (el sensor está en la parte trasera, y se comunica por Bluetooth). Sobre esto nos matizaba Michel Haddad, responsable de equipo Óptica y algoritmos y manager técnico de Tient Particulier, que esta medición garantiza que se obtenga el tono real, a diferencia de si se hubiese optado por una medición del tono no presencial como el envío de una autofoto (la iluminación y el procesado de la fotografía pueden modificar el tono real de la piel). Haddad nos explicaba también que parte de lo que motivó a la marca a investigar en este sentido (en una personalización de maquillaje lo más adecuada posible), fue el hecho de que para cubrir todo el rango de tonos de piel se necesitan unos 650 tonos, y las líneas suelen tener entre 40 u 80 tonos (como en los casos de Lancôme y L'Oréal respectivamente), y que según sus estudios el 50% de consumidores no encuentra el tono adecuado (salvo que se tenga un tono muy estándar). El sistema funciona con un algoritmo de "machine learning" para calcular el "tono perfecto" ¿Cómo se obtiene el grado de personalización? Las mediciones del tono de piel se realizan en tres puntos del rostro (frente, mejilla y barbilla), dado que el tono no es homogéneo. El sistema funciona con un algoritmo de machine learning o aprendizaje artificial y calcula el "tono perfecto" (perfect match), el cual se obtiene con la mezcla de cuatro colores: amarillo, blanco, rojo y negro. Además del tono hay tres niveles de personalización, en cuanto a tipo de piel (grasa, mixta y seca) y la cobertura que desee el cliente. Según el equipo, Tient Particulier puede dar un espectro de 8.000 tonos distintos, que si combinamos con los grados de cobertura y tipo de piel dan un total de 72.000 posibilidades, lo cual queda bastante por encima de las 650-700 que según calculan se necesitan para cubrir todo el rango de tonos de piel. Estos cuatro colores son los que vemos en esa especie de impresora, que en realidad es una máquina con depósitos de estos cuatro colores, los cuales va disponiendo en el bote según la proporción indicada para la muestra. Como añadido al producto se crea un número de referencia correspondiente a dicha muestra y se imprime en una etiqueta personalizada, de modo el tono personalizado que puede pedirse más veces en el futuro. ¿Y cuánto cuesta personalizarse el maquillaje? A falta de que nos aseguren el precio, Haddad nos daba la cifra aproximada de los 90 euros por un frasco de Tient Particulier, y de momento sabemos que llegará primero a Londres (Harrods), el 26 de junio, y posteriormente a París (Galleries Lafayette), el 1 de octubre. El smartphone como espejo, salón de peluquería y chivato del sol El smartphone ha sido una pieza clave en la incursión de la tecnología en el día a día en muchos áreas y la belleza es una de ellas. Aunque en algunos casos veremos que el uso de este dispositivo en la estética se basa en la integración de tecnologías como la realidad aumentada, como en el caso de la app Makeup Genius. Quizás la conozcas o te suene de algo, porque ya lleva un tiempo en las tiendas de apps de Android y iOS y su uso tiene una parte similar a la aplicación de máscaras en Snapchat o Instagram Stories, dado que tira de reconocimiento facial y realidad aumentada para mostrarnos cómo quedaría en nuestro rostro aplicado uno o varios productos de maquillaje a tiempo real, adaptándose a nuestros gestos. El mismo estilo guarda la app Style My Hair, también disponible en dichas tiendas de apps. Como deja adivinar su nombre, se trata de ver cómo quedaría cierto peinado en nuestro rostro sin que nos cueste pasar por tintes o tijeras para comprobarlo. No lo hace a tiempo real como la anterior, pero sí recurre al reconocimiento facial para detectar nuestro rostro, y permite que podamos adaptar los estilos al mismo. Dejando a un lado la cámara delantera, la trasera también puede resultar útil para estar más pendiente del cuidado de nuestra piel, usando el My UV Patch. Este producto es algo más nuevo, aunque en realidad no es un producto tal cual dado que se trata de una iniciativa más fundamentada en la educación y la concienciación sobre las radiaciones solares cuyos elementos (app y parches) son totalmente gratuitos. El My UV Patch. Si tenemos el dorso de la mano húmedo no se pegará bien (como se ve en la foto). Se trata de un parche adhesivo (pero sin pegamentos o adhesivos como una pegatina), resistente al agua, que se pega en la piel por contacto (similar a los tatuajes degradables para niños). Su función viene dada por los tintes fotosensibles de su superficie (el mosaico de tonos azules), es decir, no hay nada electrónico ni integra circuitos. La app de My UV Patch. Al abrirla por primera vez nos pregunta por la conformidad del tratamiento de datos, dado que a continuación nos hace unas preguntas para establecer el tipo de piel. Para funcionar necesita geolocalización (para tomar los datos físicos y meteorológicos). Nosotros pudimos probar el UV Patch tanto en el stand como en exteriores, dado que la app se encuentra ya disponible y nos quedamos una muestra del parche. Según la medición y la app, se llega muy pronto a la dosis máxima de sol (basta con 25 minutos en la playa por la tarde a estas fechas), aunque lo único malo es que es de un material parecido al film transparente de envolver alimentos y se despega con facilidad (o directamente no se pega). El envoltorio del parche. En esta ocasión fuimos con la lección aprendida y antes de ponerlo secamos bien el dorso con un disco de algodón. Tras esto, el parche se adhirió sin problemas. A la izquierda el primer escaneo (tras poner el pie en la playa). A la derecha 30 minutos después de haber andado al sol (tras la primera medición, nos pedirá mediciones en 30 minutos y luego ya 60 minutos en adelante). Lo que nos comentaron es que tienen preparados más diseños (actualmente sólo está disponible en forma de corazón con el mosaico), y que es algo pensado sobre todo para niños (de hecho la app tiene un avatar animado que busca ser un componente simpático y de entretenimiento básico). El escaneo es igual que como cuando usamos el móvil para escanear un código QR, pero necesita una cantidad de luz media para detectarlo (en interiores o de noche no funciona). Así se escanea el parche con la app. La personalización y la orientación, las líneas de desarrollo de la tecnología en la belleza Además de toquetear y probar lo que va llegando a la cosmética de consumo con fundamento tecnológico, pudimos hablar con Giuve Balooch, vicepresidente global de L'Oréal Technology Incubator (la incubadora en adelante), un área que se encarga la investigación y desarrollo de líneas como las que hemos estado viendo, así como de trabajar en conjunto con otras compañías en las mismas. Belooch se licenció en Biología molecular y doctoró en Biomateriales en la Universidad de California, y antes de unirse a L'Oréal estuvo investigando en la industria farmacéutica Nos explicaba que hace cinco años se plantearon en L'Oréal crear una unión entre belleza y tecnología, así como ponerse a pensar en los productos del futuro de este área para el consumidor. Empezaron con la realidad aumentada, planteándose el objetivo de crear algo con lo que los consumidores no tuviesen que fotografiarse y esperar un diagnóstico o valoración, es decir, algo más práctico y a tiempo real (como un espejo), y de ahí salió Makeup Genius. Una de las claves de esta incubadora es que se trata de un equipo equipo multidisplicinar con 30 project managers repartidos por todo el mundo, los cuales son doctores, UX designers, innovación, científicos de datos, físicos, biólogos, docentes, etc. [Los project managers] Interactúan entre ellos, y esta manera de trabajar juntos crea una línea muy fuerte de desarrollo. ¿Por qué en todo el mundo? Porque de este modo se diversifica la manera de trabajar y de hacer aproximaciones a un mismo objetivo; cada uno hace las cosas de una manera y la efectividad es mayor si lo unimos todo. Aunque iba con la agenda muy apretada (y los retrasos en los vuelos no jugaron tampoco a nuestro favor), pudimos hacerle algunas preguntas sobre esta unión entre estética y tecnología. Xataka: ¿cómo habéis ido eligiendo socios y colaboradores (partners)? G. Ballooch: Me gusta conocer a la gente de las empresas y ver si comparten la visión de futuro y la manera de trabajar. Buscamos a empresas especializadas en lo que nos interesa y vemos cómo "traducir" lo que hacen en al área de belleza. Por ejemplo, el caso de Image Metrics (dedicada a la animación) para Makeup Genius, Digital Health para el parche, Withings (wearables) para el cepillo. Es ir y decir (simplificando mucho): "hola, nos gusta cómo hacéis las cosas, ¿qué tal trabajar juntos?". Casi siempre he de ir convenciendo yo; si alguien es bueno, has de convencerle. Si son pequeños, tienen miedo, si son grandes has de convencerles. ¡Me toca insistir! [risas]. Giuve Balooch Xataka: ¿Cuáles son las líneas de de trabajo de la tecnología de la belleza? ¿Cómo lo estáis enfocando en la actualidad y para un futuro próximo? G. B.: De momento hemos establecido dos líneas claras de trabajo: la personalización y la orientación. Los ejemplos los habéis estado viendo: ¿cómo crear un producto perfecto para cada consumidor? De esta premisa nación Tient Particulier Foundation Machine, con lo cual utilizamos la tecnología para hacer llegar al cliente un producto adecuado, teniendo en este caso un 50% de público que no encuentra su maquillaje ideal. ¿Y cómo orientamos al cliente (el llamado coaching)? Por una parte está el My UV Patch, que es un recurso más allá de los índices de UV, y por otro el Hairbrush Coach, que dice al usuario qué calidad tiene su pelo, en qué estado se encuentra y que pueda expresarlo de la manera correcta cuando vaya a su salón de belleza. El futuro es que todos tengamos el producto perfecto, eso debería ser, y éste es un camino de no retorno. Xataka: ¿Qué área tecnológica tendrá más impacto en el futuro de la belleza? G. B.: En la actualidad estamos trabajando los dispositivos conectados, la realidad aumentada y alguna otra área, pero para mí la personalización es lo que más impacto va a tener hablando de la incursión de la tecnología en la estética. Una aproximación similar a la que vemos en medicina, es decir, tener lo adecuado en la cantidad necesaria cuando se necesita, en este caso gracias a los datos y a la tecnología. El futuro es que todos tengamos el producto perfecto, eso debería ser. Éste es un camino de no retorno (la incursión de la tecnología), y el consumidor ha de tener más poder. Al final la tecnología es sólo útil si puedes dar mejores resultados al consumidor, más control sobre sus necesidades y hábitos. En cuanto a nuestra labor actual, no puedo hablar de los productos en los que trabajamos actualmente de manera específica, pero sí de las áreas, y estamos viendo más productos relacionados con la personalización y la orientación. Eso sí, nuestro enfoque es el de trabajar en tantos proyectos como podamos llevar bien, no un montón a la vez y que no estén tan controlados. En un futuro próximo creo que los campos que más van a pesar o a influir son el diseño industrial y salud. El diseño industrial está transformando la manera de consumir y de producir, y la salud está cambiando mucho, y creo que nos hemos de inspirar en ello. Nos fijamos en que Giuve Balooch llevaba un parche distinto al actual UV My Patch. Le preguntamos y nos comentó que están trabajando en otros diseños. Xataka: Nos dejas claro que para ti la tecnología ha influido en el cuidado de la estética y la belleza, pero ¿en qué punto sitúas esta revolución tecnológica? ¿Algún año o momento en concreto? G. B.: En el momento en el que la gente empezó a usar el smartphone como una manera de interactuar con distintas industrias cambió la forma en la que los consumidores usaron y se relacionaron con cualquier producto del hogar, incluyendo los de belleza. El reto con este área incluye muchos aspectos a tener en cuenta: sensaciones, packaging, percepción, emociones, experiencia, eficacia... Todo esto hace que tengamos que hacer una aproximación de la tecnología mucho más constante y cuidadosa. No es como medicina; me duele la cabeza, lo detecto, me tomo un fármaco. Es distinto, son más grados (menos directo o "matemático"). Por eso creo que es una aventura emocionante, y que el boom de la belleza en tecnología está por llegar. Escaneos de piel, realidad aumentada... Son elementos con los que no todo el mundo está familiarizado. También está el hecho de que haya una recogida de datos o información personal en algún caso. ¿Qué sensación tienen los usuarios ante la incursión tecnológica o este beauty tech (como lo categoriza Balooch)?¿Curiosidad? ¿Rechazo? ¿Miedo? G. B.: Nunca está mal hablar de miedo del consumidor en cuanto a los datos, porque actualmente vivimos en un mundo en el que se ha creado una hiperreactividad del consumidor hacia los datos (yo mismo, ¡quiero saber qué se hace con mis datos! Así que sé por dónde vas). El miedo viene de la no transparencia: si hay transparencia, no hay miedo El miedo viene de la no transparencia: si hay transparencia, no hay miedo. En L'Oréal somos muy transparentes en el tratamiento de datos; no guardamos datos personales y tomamos información de manera anónima. Si usas el cepillo o el parche, usamos esos datos para la investigación como un todo, pero no los usamos para hacer target a consumidores, e informamos y solicitamos permiso debidamente en cada caso. Si te tomas la privacidad en serio, los consumidores confían aún más porque tienen el control de sus datos. En ese sentido estamos teniendo buen feedback (con las tecnologías conectadas). Estoy orgulloso de que la compañía sea estricta en el tratamiento de datos, porque no estamos usándolos para estrategias de marketing (el targeting). Tampoco estoy diciendo ni mucho menos que seamos ángeles; somos una empresa y tenemos que crear beneficio, está claro. Pero lo que tratamos es de orientar a los consumidores para que hagan un mejor uso de los productos y de esa manera tienen un mayor vínculo con la compañía que te lo ha vendido. Es decir, no sólo vender, sino que lo que se compre se use bien, y de este modo sea más satisfactorio. Y creo firmemente que los consumidores no tendrán esa sensación de invasión con nuestros productos. Xataka: En resumen: ¿para ti la curiosidad vence al miedo? G. B. Sí, y más que curiosidad, transparencia. Hacerles saber cuándo se van a guardar sus datos, ser claros con eso. De momento hay buen recibimiento y estamos contentos con ello. Un posible futuro de algoritmos, sensores y dispositivos inteligentes en nuestro día a día frente al espejo Es interesante ver la aplicación de tecnologías que están ahora mismo bastante en auge (y aplicándose cada vez más en lo cotidiano) en la estética, cosmética y belleza en general, sobre todo viendo que son productos que llegan al mercado y no todo proyectos o ideas en estudio. Sobre todo viendo las herramientas que podemos usar en el smartphone, un dispositivo que solemos tener siempre a mano (y la realidad aumentada no es muy exigente en cuanto a requisitos técnicos del mismo). Faltará ver la acogida que tienen en el mercado y si realmente esa curiosidad puede al reparo que un usuario pueda tener, bien por la tecnología en sí, por el precio o por el tema de los datos que comentábamos, lo cual será otro asunto a seguir. Es decir, el tratamiento de la información y la transparencia que las empresas muestran al respecto, ya que por precedentes de mala praxis como el de los vibradores We-vibe es lógico que sea un aspecto a tener en cuenta. Veremos si el cepillo es el primero de otros utensilios domésticos para el cuidado del físico que se "hace inteligente" y si en lo posterior los sensores, algoritmos u otras herramientas tienen cabida en algún otro. Y sobre todo si la tecnología en este área sigue evolucionando y se democratiza o normaliza, sin que quede sólo en círculos especializados. También te recomendamos El alucinante proceso que vive tu cerebro cuando ves un programa de cocina Un potenciador de memoria, un robot mata-mosquitos y otros gadgets disparatados y ridículos del CES 2017 BRITECELL es la nueva tecnología para cámaras de Samsung, ¿la veremos en el Galaxy S7? - La noticia El futuro de la tecnología en la belleza según L’Oréal: realidad aumentada, algoritmos y sensores para estar guapos fue publicada originalmente en Xataka por Anna Martí .