{"id":1042636,"date":"2023-06-21T01:28:32","date_gmt":"2023-06-21T04:28:32","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2023\/06\/21\/el-derecho-de-los-ninos-a-ser-escuchados-cuales-son-las-consecuencias-de-desoir-lo-que-sienten-piensan-y-desean\/"},"modified":"2023-06-23T01:36:54","modified_gmt":"2023-06-23T04:36:54","slug":"el-derecho-de-los-ninos-a-ser-escuchados-cuales-son-las-consecuencias-de-desoir-lo-que-sienten-piensan-y-desean","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2023\/06\/21\/el-derecho-de-los-ninos-a-ser-escuchados-cuales-son-las-consecuencias-de-desoir-lo-que-sienten-piensan-y-desean\/","title":{"rendered":"El derecho de los ni\u00f1os a ser escuchados: cu\u00e1les son las consecuencias de deso\u00edr lo que sienten, piensan y desean"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/noticiaslasvarillas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/JUK6R67WKJB2FPCDDGTOLI4EUU.jpg\"\/><\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" alt=\"Limites crianza padres hijos\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/HhJ3tpzqDkzvK5pDHUuaSvS3u7I=\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/JUK6R67WKJB2FPCDDGTOLI4EUU.jpg\"\/><figcaption>&quot;A los ni\u00f1os y ni\u00f1as les duele no ser escuchados, los defrauda e intentan por todos los medios hacer o\u00edr su voz&quot;, expres\u00f3 la psic\u00f3loga Sonia Almada (skynesher\/)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Constituye uno de los valores fundamentales de la Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o, pero no siempre se respeta. Reconocer constitucionalmente el derecho a ser escuchados implica garantizar la participaci\u00f3n de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes en las decisiones que los afectan y representa una transformaci\u00f3n al aceptarlos como sujetos activos de derecho y sujetos de deseo.<\/p>\n<p>Es decir, no son simplemente receptores pasivos de la protecci\u00f3n de las personas adultas, sino que se les reconoce el derecho, la capacidad, la titularidad y la agencia para influir en temas relevantes para sus vidas acordes a su dignidad.<\/p>\n<p>No siempre se los atiende<\/p>\n<p>En los diversos \u00e1mbitos de participaci\u00f3n de beb\u00e9s, ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes la mirada y el trato, muchas veces, es adultoc\u00e9ntrico, esto significa que est\u00e1 basado en las necesidades, perspectivas y deseos de los adultos. Sea en el espacio escolar, comunitario, jur\u00eddico o dentro de casa la decisi\u00f3n que prevalece es la del mundo de los adultos y no siempre tienen raz\u00f3n, aunque as\u00ed lo crean.<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" alt=\"Discusi\u00f3n padres\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/bLatbX1kZQJWTOCidVt4rOW2w3w=\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/63LYQ2ZWKRCWNBM5KLP32P4G3Q.jpg\"\/><figcaption>&quot;Hay que brindarles  la posibilidad de participar en las decisiones familiares&quot;, dijo Almada<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un ejemplo de ello es la visita al m\u00e9dico. Suele ocurrir que se da por sentado la descripci\u00f3n que hace la madre, padre o adulto acompa\u00f1ante acerca de los s\u00edntomas o la afecci\u00f3n que padece el ni\u00f1o y no siempre se tiene en cuenta su relato acerca de lo que siente, lo que le pas\u00f3 o, simplemente, d\u00f3nde le duele (me refiero a adecuar las preguntas a la edad de desarrollo y su independencia progresiva). Otras veces, son los jueces y juezas las que no conf\u00edan en aquello que el ni\u00f1o est\u00e1 develando o no lo pueden creer y as\u00ed muchos ni\u00f1os y ni\u00f1as no obtienen justicia. En ocasiones son las instituciones que albergan a las infancias donde se impone la impaciencia y no se logra escuchar aquello que tienen para comunicarnos.<\/p>\n<p>Invisibilizados a lo largo de la historia<\/p>\n<p>Lo cierto es que son siglos y siglos de pensar al sujeto infantil como alguien \u201cmenor\u201d con menos calificaciones que un adulto, un sujeto en proceso en construcci\u00f3n y no un ser con deseos y decisiones, anhelos y sue\u00f1os que est\u00e1 creciendo, como todos. Por siglos se ha pensado al ni\u00f1o como un ap\u00e9ndice adosado a los adultos, incapaz hasta de sentir las mismas emociones.<\/p>\n<p>Lloyd de Mouse, en su trabajo La historia de la infancia, afirma que esa historia, la que \u00e9l pudo reconstruir acerca de los ni\u00f1os y ni\u00f1as, se trata de una pesadilla.<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" alt=\"&quot;Cada ni\u00f1o y cada ni\u00f1a tiene mucho para decir acerca de lo que siente, piensa y desea&quot;, expres\u00f3 la psic\u00f3loga Sonia Almada (Getty)\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/HmFzWIullpJuKOGlOJnpQOmBXNA=\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/ZYOBU34ULFCURNSKOG5GFUAU7U.jpg\"\/><figcaption>&quot;Cada ni\u00f1o y cada ni\u00f1a tiene mucho para decir acerca de lo que siente, piensa y desea&quot;, expres\u00f3 la psic\u00f3loga Sonia Almada (Getty) (Getty Images\/iStockphoto\/)<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u201cLa historia de la infancia es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco. Cuanto m\u00e1s se retrocede en el pasado, m\u00e1s bajo es el nivel de la puericultura y m\u00e1s expuestos est\u00e1n los ni\u00f1os a la muerte violenta, el abandono, los golpes, el terror y los abusos sexuales\u201d.<\/p>\n<p>El autor investig\u00f3 las relaciones que establec\u00edan los adultos con los ni\u00f1os y se encontr\u00f3 que estaban caracterizadas por la dominaci\u00f3n y la violencia: abusos, malos tratos, vejaciones, torturas e infanticidios fueron pr\u00e1cticas naturalizadas.<\/p>\n<p>Por otro lado, Philippe Ari\u00e8s, autor de El ni\u00f1o en el Antiguo R\u00e9gimen, llega a la conclusi\u00f3n de que la infancia directamente no exist\u00eda y que es un concepto que empieza a construirse en la era moderna. Es Jean Rousseau, autor de El Emilio, quien abre el debate sobre la naturaleza de lo humano. All\u00ed se proponen ideas revolucionarias y fundamentales para la \u00e9poca como que la educaci\u00f3n debe centrarse m\u00e1s en el ni\u00f1o y menos en el adulto y que esta debe comenzar desde su nacimiento para impedir que adquiera malos h\u00e1bitos. El ni\u00f1o parece un ser natural y perfecto a quien esculpir.<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" alt=\"&quot;Cuando los adultos estamos disponibles para aceptar su participaci\u00f3n ofrecemos seguridad para contar cualquier vulneraci\u00f3n a la que se vean expuestos o falta de respeto y de cuidado&quot;, afirm\u00f3 Almada\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/RWY9F6wnZFCecJtcnqIPsnO0QfA=\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/DMBDBFSZRBCIVKWATYGB4BUWEE.jpg\"\/><figcaption>&quot;Cuando los adultos estamos disponibles para aceptar su participaci\u00f3n ofrecemos seguridad para contar cualquier vulneraci\u00f3n a la que se vean expuestos o falta de respeto y de cuidado&quot;, afirm\u00f3 Almada (Getty Images\/iStockphoto\/)<\/figcaption><\/figure>\n<p>El ni\u00f1o, ya sea por su ausencia como por su presencia sacralizada, ha sido siempre un actor d\u00e9bil, desde la mirada adulta. No vota, no participa de la actividad social o pol\u00edtica y su decisi\u00f3n no cuenta. Siempre confinado al hogar, a la vida institucional y bajo el cuidado de mujeres, los ni\u00f1os y ni\u00f1as por siglos han sido invisibles.<\/p>\n<p>En 1900 con Freud y el psicoan\u00e1lisis, la infancia aparece resaltada en primer lugar como el cofre de tesoros de los adultos, donde hay que ir a buscar la verdad. El ni\u00f1o es de mam\u00e1 y del complejo de Edipo y porta una sexualidad. Otra revoluci\u00f3n muy resistida. Lacan, por su parte, actualiza el paso del ni\u00f1o del estado natural a la cultura y piensa al ni\u00f1o como un ser social.<\/p>\n<p>\u201cHe visto muy bien ni\u00f1os muy peque\u00f1os, aunque m\u00e1s no fuese a los m\u00edos. El hecho de que un ni\u00f1o diga quiz\u00e1, todav\u00eda no, antes de que sea capaz de construir verdaderamente una frase, prueba que hay algo en \u00e9l, una criba que se atraviesa, a trav\u00e9s de la cual el agua del lenguaje llega a dejar tras su paso, algunos detritos con los que jugar\u00e1, con los que le ser\u00e1 muy necesario arregl\u00e1rselas\u201d, (Lacan, 1975).<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" alt=\"crianza-ni\u00f1os-tendencias\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/djPpNfb7KQXPArch3Lwvo5RIN7M=\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/N7YCCOIBUNFPZIB2NKTT67O3LA.jpg\"\/><figcaption>&quot;Sea en el espacio escolar, comunitario, jur\u00eddico o dentro de casa la decisi\u00f3n que prevalece es la del mundo de los adultos y no siempre tienen raz\u00f3n, aunque as\u00ed lo crean&quot;, dijo Almada (Getty) (Thanasis Zovoilis\/)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un ni\u00f1o no es una tabula rasa<\/p>\n<p>El ni\u00f1o necesita, por su propia indefensi\u00f3n, del otro para sobrevivir y para convertirse en un sujeto del lenguaje, un ser social. En su desarrollo se apropia de la historia que lo precede y de alguna manera se crea a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>No es un t\u00e1bula rasa donde imprimir nuestros deseos y necesidades sino que, con los significantes que se lo reciba, los acontecimientos que marcar\u00e1n su vida, moldear\u00e1 su forma de ser y estar en el mundo, con su impronta personal\u00edsima.<\/p>\n<p>A los ni\u00f1os y ni\u00f1as les duele no ser escuchados, los defrauda e intentan por todos los medios hacer o\u00edr su voz. A veces, esa voz parece un berrinche; otras, levanta fiebre o viene en forma de dolor de panza. Lo cierto es que cada ni\u00f1o y cada ni\u00f1a tiene mucho para decir acerca de lo que siente, piensa y desea.<\/p>\n<p>Ofrecer formas de crianza amorosas y respetuosas es escuchar lo que tienen que decir, darle importancia a sus voces, intereses, opiniones e ideas. Brindarles la posibilidad de participar en las decisiones familiares, eligiendo su ropa, opinando sobre alg\u00fan asunto familiar o social es muy importante para ellos. Aunque a los adultos pueden parecerle minucias son grandes logros para la infancia y afianzan su confianza en s\u00ed mismos.<\/p>\n<figure><img decoding=\"async\" alt=\"&quot;El ni\u00f1o necesita, por su propia indefensi\u00f3n, del otro para sobrevivir y para convertirse en un sujeto del lenguaje, un ser social. En su desarrollo se apropia de la historia que lo precede y de alguna manera se crea a s\u00ed mismo&quot;, explic\u00f3 Almada\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/sqCqY2Y2gBsvgX6TL9WRLFFNzLo=\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/4CWFVLYNPRGADGESYQCXNAOPSQ.jpg\"\/><figcaption>&quot;El ni\u00f1o necesita, por su propia indefensi\u00f3n, del otro para sobrevivir y para convertirse en un sujeto del lenguaje, un ser social. En su desarrollo se apropia de la historia que lo precede y de alguna manera se crea a s\u00ed mismo&quot;, explic\u00f3 Almada (Getty Images\/iStockphoto\/)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Escuchar es confirmarlo como sujeto familiar y social, validando su pertenencia a la comunidad. Un ni\u00f1o no escuchado puede convertirse en un adulto vacilante, inseguro, temeroso de dar su opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Escuchar a los ni\u00f1os y ni\u00f1as es una propuesta desafiante para muchos adultos porque interpela el hueso mismo de aquello que fuimos y que nos constituye, porque la infancia es un feedback para siempre.<\/p>\n<p>Cuando los adultos estamos disponibles para aceptar su participaci\u00f3n ofrecemos, al mismo tiempo, seguridad para contar cualquier vulneraci\u00f3n a la que se vean expuestos o falta de respeto y de cuidado. Con ello es m\u00e1s factible que se disminuyan las posibilidades de ser receptores de violencias y de conseguir herramientas para el autocuidado y el cuidado de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>* Sonia Almada es licenciada en Psicolog\u00eda de la Universidad de Buenos Aires. Mag\u00edster Internacional en Derechos Humanos para la mujer y el ni\u00f1o, violencia de g\u00e9nero e intrafamiliar (UNESCO). Se especializ\u00f3 en infancias y juventudes en Latinoam\u00e9rica (CLACSO). Fund\u00f3 en 2003 la asociaci\u00f3n civil Aralma que impulsa acciones para la erradicaci\u00f3n de todo tipo de violencias hacia infancias y juventudes y familias. Es autora de tres libros: La ni\u00f1a deshilachada, Me gusta como soy y La ni\u00f1a del campanario.<\/p>\n<p>Seguir leyendo:<\/p>\n<p>C\u00f3mo evitar que los padres disputen por sus hijos y salvaguardar la salud mental de los menores<\/p>\n<p>Qu\u00e9 factores pueden da\u00f1ar a la salud mental infantil y c\u00f3mo protegerla<\/p>\n<p>La teor\u00eda del apego: c\u00f3mo los v\u00ednculos afectivos positivos ayudan en el desarrollo y equilibrio emocional de los ni\u00f1os<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abA los ni\u00f1os y ni\u00f1as les duele no ser escuchados, los defrauda e intentan por todos los medios hacer o\u00edr su voz\u00bb, expres\u00f3 la psic\u00f3loga Sonia Almada (skynesher\/)<br \/>\nConstituye uno de los valores fundamentales de la Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o, pero no siempre se respeta. Reconocer constitucionalmente el derecho a ser escuchados implica garantizar la participaci\u00f3n de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes en las decisiones que los afectan y representa una transformaci\u00f3n al aceptarlos como sujetos activos de derecho y sujetos de deseo.<\/p>\n<p>Es decir, no son simplemente receptores pasivos de la protecci\u00f3n de las personas adultas, sino que se les reconoce el derecho, la capacidad, la titularidad y la agencia para influir en temas relevantes para sus vidas acordes a su dignidad.<\/p>\n<p>No siempre se los atiende<\/p>\n<p>En los diversos \u00e1mbitos de participaci\u00f3n de beb\u00e9s, ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes la mirada y el trato, muchas veces, es adultoc\u00e9ntrico, esto significa que est\u00e1 basado en las necesidades, perspectivas y deseos de los adultos. Sea en el espacio escolar, comunitario, jur\u00eddico o dentro de casa la decisi\u00f3n que prevalece es la del mundo de los adultos y no siempre tienen raz\u00f3n, aunque as\u00ed lo crean.<\/p>\n<p>\u00abHay que brindarles la posibilidad de participar en las decisiones familiares\u00bb, dijo Almada<br \/>\nUn ejemplo de ello es la visita al m\u00e9dico. Suele ocurrir que se da por sentado la descripci\u00f3n que hace la madre, padre o adulto acompa\u00f1ante acerca de los s\u00edntomas o la afecci\u00f3n que padece el ni\u00f1o y no siempre se tiene en cuenta su relato acerca de lo que siente, lo que le pas\u00f3 o, simplemente, d\u00f3nde le duele (me refiero a adecuar las preguntas a la edad de desarrollo y su independencia progresiva). Otras veces, son los jueces y juezas las que no conf\u00edan en aquello que el ni\u00f1o est\u00e1 develando o no lo pueden creer y as\u00ed muchos ni\u00f1os y ni\u00f1as no obtienen justicia. En ocasiones son las instituciones que albergan a las infancias donde se impone la impaciencia y no se logra escuchar aquello que tienen para comunicarnos.<\/p>\n<p>Invisibilizados a lo largo de la historia<\/p>\n<p>Lo cierto es que son siglos y siglos de pensar al sujeto infantil como alguien \u201cmenor\u201d con menos calificaciones que un adulto, un sujeto en proceso en construcci\u00f3n y no un ser con deseos y decisiones, anhelos y sue\u00f1os que est\u00e1 creciendo, como todos. Por siglos se ha pensado al ni\u00f1o como un ap\u00e9ndice adosado a los adultos, incapaz hasta de sentir las mismas emociones.<\/p>\n<p>Lloyd de Mouse, en su trabajo La historia de la infancia, afirma que esa historia, la que \u00e9l pudo reconstruir acerca de los ni\u00f1os y ni\u00f1as, se trata de una pesadilla.<\/p>\n<p>\u00abCada ni\u00f1o y cada ni\u00f1a tiene mucho para decir acerca de lo que siente, piensa y desea\u00bb, expres\u00f3 la psic\u00f3loga Sonia Almada (Getty) (Getty Images\/iStockphoto\/)<br \/>\n\u201cLa historia de la infancia es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco. Cuanto m\u00e1s se retrocede en el pasado, m\u00e1s bajo es el nivel de la puericultura y m\u00e1s expuestos est\u00e1n los ni\u00f1os a la muerte violenta, el abandono, los golpes, el terror y los abusos sexuales\u201d.<\/p>\n<p>El autor investig\u00f3 las relaciones que establec\u00edan los adultos con los ni\u00f1os y se encontr\u00f3 que estaban caracterizadas por la dominaci\u00f3n y la violencia: abusos, malos tratos, vejaciones, torturas e infanticidios fueron pr\u00e1cticas naturalizadas.<\/p>\n<p>Por otro lado, Philippe Ari\u00e8s, autor de El ni\u00f1o en el Antiguo R\u00e9gimen, llega a la conclusi\u00f3n de que la infancia directamente no exist\u00eda y que es un concepto que empieza a construirse en la era moderna. Es Jean Rousseau, autor de El Emilio, quien abre el debate sobre la naturaleza de lo humano. All\u00ed se proponen ideas revolucionarias y fundamentales para la \u00e9poca como que la educaci\u00f3n debe centrarse m\u00e1s en el ni\u00f1o y menos en el adulto y que esta debe comenzar desde su nacimiento para impedir que adquiera malos h\u00e1bitos. El ni\u00f1o parece un ser natural y perfecto a quien esculpir.<\/p>\n<p>\u00abCuando los adultos estamos disponibles para aceptar su participaci\u00f3n ofrecemos seguridad para contar cualquier vulneraci\u00f3n a la que se vean expuestos o falta de respeto y de cuidado\u00bb, afirm\u00f3 Almada (Getty Images\/iStockphoto\/)<br \/>\nEl ni\u00f1o, ya sea por su ausencia como por su presencia sacralizada, ha sido siempre un actor d\u00e9bil, desde la mirada adulta. No vota, no participa de la actividad social o pol\u00edtica y su decisi\u00f3n no cuenta. Siempre confinado al hogar, a la vida institucional y bajo el cuidado de mujeres, los ni\u00f1os y ni\u00f1as por siglos han sido invisibles.<\/p>\n<p>En 1900 con Freud y el psicoan\u00e1lisis, la infancia aparece resaltada en primer lugar como el cofre de tesoros de los adultos, donde hay que ir a buscar la verdad. El ni\u00f1o es de mam\u00e1 y del complejo de Edipo y porta una sexualidad. Otra revoluci\u00f3n muy resistida. Lacan, por su parte, actualiza el paso del ni\u00f1o del estado natural a la cultura y piensa al ni\u00f1o como un ser social.<\/p>\n<p>\u201cHe visto muy bien ni\u00f1os muy peque\u00f1os, aunque m\u00e1s no fuese a los m\u00edos. El hecho de que un ni\u00f1o diga quiz\u00e1, todav\u00eda no, antes de que sea capaz de construir verdaderamente una frase, prueba que hay algo en \u00e9l, una criba que se atraviesa, a trav\u00e9s de la cual el agua del lenguaje llega a dejar tras su paso, algunos detritos con los que jugar\u00e1, con los que le ser\u00e1 muy necesario arregl\u00e1rselas\u201d, (Lacan, 1975).<\/p>\n<p>\u00abSea en el espacio escolar, comunitario, jur\u00eddico o dentro de casa la decisi\u00f3n que prevalece es la del mundo de los adultos y no siempre tienen raz\u00f3n, aunque as\u00ed lo crean\u00bb, dijo Almada (Getty) (Thanasis Zovoilis\/)<br \/>\nUn ni\u00f1o no es una tabula rasa<\/p>\n<p>El ni\u00f1o necesita, por su propia indefensi\u00f3n, del otro para sobrevivir y para convertirse en un sujeto del lenguaje, un ser social. En su desarrollo se apropia de la historia que lo precede y de alguna manera se crea a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>No es un t\u00e1bula rasa donde imprimir nuestros deseos y necesidades sino que, con los significantes que se lo reciba, los acontecimientos que marcar\u00e1n su vida, moldear\u00e1 su forma de ser y estar en el mundo, con su impronta personal\u00edsima.<\/p>\n<p>A los ni\u00f1os y ni\u00f1as les duele no ser escuchados, los defrauda e intentan por todos los medios hacer o\u00edr su voz. A veces, esa voz parece un berrinche; otras, levanta fiebre o viene en forma de dolor de panza. Lo cierto es que cada ni\u00f1o y cada ni\u00f1a tiene mucho para decir acerca de lo que siente, piensa y desea.<\/p>\n<p>Ofrecer formas de crianza amorosas y respetuosas es escuchar lo que tienen que decir, darle importancia a sus voces, intereses, opiniones e ideas. Brindarles la posibilidad de participar en las decisiones familiares, eligiendo su ropa, opinando sobre alg\u00fan asunto familiar o social es muy importante para ellos. Aunque a los adultos pueden parecerle minucias son grandes logros para la infancia y afianzan su confianza en s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>\u00abEl ni\u00f1o necesita, por su propia indefensi\u00f3n, del otro para sobrevivir y para convertirse en un sujeto del lenguaje, un ser social. En su desarrollo se apropia de la historia que lo precede y de alguna manera se crea a s\u00ed mismo\u00bb, explic\u00f3 Almada (Getty Images\/iStockphoto\/)<br \/>\nEscuchar es confirmarlo como sujeto familiar y social, validando su pertenencia a la comunidad. Un ni\u00f1o no escuchado puede convertirse en un adulto vacilante, inseguro, temeroso de dar su opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Escuchar a los ni\u00f1os y ni\u00f1as es una propuesta desafiante para muchos adultos porque interpela el hueso mismo de aquello que fuimos y que nos constituye, porque la infancia es un feedback para siempre.<\/p>\n<p>Cuando los adultos estamos disponibles para aceptar su participaci\u00f3n ofrecemos, al mismo tiempo, seguridad para contar cualquier vulneraci\u00f3n a la que se vean expuestos o falta de respeto y de cuidado. Con ello es m\u00e1s factible que se disminuyan las posibilidades de ser receptores de violencias y de conseguir herramientas para el autocuidado y el cuidado de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>* Sonia Almada es licenciada en Psicolog\u00eda de la Universidad de Buenos Aires. Mag\u00edster Internacional en Derechos Humanos para la mujer y el ni\u00f1o, violencia de g\u00e9nero e intrafamiliar (UNESCO). Se especializ\u00f3 en infancias y juventudes en Latinoam\u00e9rica (CLACSO). Fund\u00f3 en 2003 la asociaci\u00f3n civil Aralma que impulsa acciones para la erradicaci\u00f3n de todo tipo de violencias hacia infancias y juventudes y familias. Es autora de tres libros: La ni\u00f1a deshilachada, Me gusta como soy y La ni\u00f1a del campanario.<\/p>\n<p>Seguir leyendo:<\/p>\n<p>C\u00f3mo evitar que los padres disputen por sus hijos y salvaguardar la salud mental de los menores<\/p>\n<p>Qu\u00e9 factores pueden da\u00f1ar a la salud mental infantil y c\u00f3mo protegerla<\/p>\n<p>La teor\u00eda del apego: c\u00f3mo los v\u00ednculos afectivos positivos ayudan en el desarrollo y equilibrio emocional de los ni\u00f1os<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1042636"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1042636"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1042636\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1042696,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1042636\/revisions\/1042696"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1042636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1042636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1042636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}