{"id":1112937,"date":"2024-10-01T07:32:47","date_gmt":"2024-10-01T10:32:47","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2024\/10\/01\/el-argentino-fana-del-criminal-nazi\/"},"modified":"2024-10-01T07:32:47","modified_gmt":"2024-10-01T10:32:47","slug":"el-argentino-fana-del-criminal-nazi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2024\/10\/01\/el-argentino-fana-del-criminal-nazi\/","title":{"rendered":"El argentino fana del criminal nazi"},"content":{"rendered":"<p>Cuando la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica finalmente logr\u00f3 derrotar al ej\u00e9rcito nazi y ponerle fin a la 2da Guerra, Herman G\u00f6ring no tuvo tiempo de hacer lo que hicieron buena parte de sus compa\u00f1eros de armas: suicidarse cobardemente. Entre los que prefirieron matarse antes de ser prisioneros se contabilizan 53 generales del Ej\u00e9rcito, 14 de la Fuerza A\u00e9rea y 11 de la Marina, m\u00e1s el ministro de Educaci\u00f3n, el ministro de Justicia, el mariscal de campo y el zorro del desierto Erwin Romell. Todos ellos se quitaron la vida al igual que el mal mayor,  Adolf Hitler (salvo que haya venido a Bariloche). Uno de los capturados con vida fue el ya nombrado Herman G\u00f6ring, que lleg\u00f3 a ser juzgado por el tribunal de N\u00fcremberg y condenado a morir en la horca. G\u00f6ring, comandante de la Fuerza A\u00e9rea nazi, destinado a ser humillado en la horca.<\/p>\n<figure><figcaption>Los juicios de N\u00faremberg empezaron el 20 de noviembre de 1945 y finalizaron el 1 de octubre de 1946. Foto: Getty.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El jerarca nazi, que cre\u00eda tener dignidad, pidi\u00f3 no terminar su vida colgado de una cuerda. Quer\u00eda evitar morir como un criminal com\u00fan. Pretend\u00eda ser fusilado por un ej\u00e9rcito mientras \u00e9l los miraba de frente. Pero no le concedieron su \u00faltimo deseo. Entonces G\u00f6ring acudi\u00f3 a su secreto mejor guardado: en un frasco de pomada para el pelo ten\u00eda escondida una ampolla de cianuro. Dispuesto a morderla hasta sentir el dulzor amargo del veneno, escribi\u00f3 una carta en la que dec\u00eda:<br \/>_ Muero por mi propia mano como el gran An\u00edbal.<\/p>\n<figure><figcaption>G\u00f6ring en prisi\u00f3n. Foto: Getty.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El suicidio de G\u00f6ring fue tomado, por los responsables de su custodia como un fracaso estrepitoso. Como si fuera poco, el criminal nazi ten\u00eda cianuro en su poder. Inadmisible. Hab\u00eda que desaparecer todo vestigio que recordara el modo en que G\u00f6ring hab\u00eda puesto final a sus d\u00edas. Le quitaron los fragmentos de vidrio de su cara, lo dejaron sin sus ropas y su cuerpo fue enviado a un crematorio en un pueblo olvidado de M\u00fcnich, en donde se hab\u00edan incinerados miles de v\u00edctimas del nazismo.<\/p>\n<figure><figcaption>G\u00f6ring en un desfile militar en Alemania. Foto: Getty<\/figcaption><\/figure>\n<p>As\u00ed, las cenizas del genocida se mezclar\u00edan con las de sus v\u00edctimas: presos pol\u00edticos, discapacitados, pacientes psiqui\u00e1tricos y rehenes de los campos de concentraci\u00f3n. G\u00f6ring qued\u00f3 en medio de todos ellos y sus cenizas fueron tiradas a un r\u00edo pestilente y oculto. Nadie deb\u00eda saber el destino final: no faltar\u00edan los adeptos al nazismo que ir\u00edan a rendirle culto.<\/p>\n<p>Pero borrar la historia, la peor historia, no es tan simple. En junio de 2016, un argentino que se ocultaba detr\u00e1s de una gorra de color negro compr\u00f3, en subasta, los \u00faltimos objetos de G\u00f6ring, rescatados en aquellos d\u00edas de 1946. Un gorro de piel, un reloj, un calzoncillo enmohecido. Todo de Herman G\u00f6ring. El comprador, nacido y criado en Argentina, sentado en la segunda fila de la subasta, sum\u00f3 a sus compras la \u00faltima chaqueta militar de Hitler. Gast\u00f3 m\u00e1s de 600 mil euros. Y entre los objetos que adquiri\u00f3 para exhibir, seg\u00fan dijo, en un museo, tambi\u00e9n se cuenta el m\u00e1s preciado para los desquiciados nazis: el recipiente de bronce que hab\u00eda ocultado la pastilla de cianuro que G\u00f6ring tritur\u00f3 entre sus dientes el 15 de octubre de 1946.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica finalmente logr\u00f3 derrotar al ej\u00e9rcito nazi y ponerle fin a la 2da Guerra, Herman G\u00f6ring no tuvo tiempo de hacer lo que hicieron buena parte de sus compa\u00f1eros de armas: suicidarse cobardemente. Entre los que prefirieron matarse antes de ser prisioneros se contabilizan 53 generales del Ej\u00e9rcito, 14 de la Fuerza A\u00e9rea y 11 de la Marina, m\u00e1s el ministro de Educaci\u00f3n, el ministro de Justicia, el mariscal de campo y el zorro del desierto Erwin Romell. Todos ellos se quitaron la vida al igual que el mal mayor, Adolf Hitler (salvo que haya venido a Bariloche). Uno de los capturados con vida fue el ya nombrado Herman G\u00f6ring, que lleg\u00f3 a ser juzgado por el tribunal de N\u00fcremberg y condenado a morir en la horca. G\u00f6ring, comandante de la Fuerza A\u00e9rea nazi, destinado a ser humillado en la horca.<br \/>\nLos juicios de N\u00faremberg empezaron el 20 de noviembre de 1945 y finalizaron el 1 de octubre de 1946. Foto: Getty.El jerarca nazi, que cre\u00eda tener dignidad, pidi\u00f3 no terminar su vida..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1112938,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/720-1.jpe","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112937"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1112937"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1112937\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1112938"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1112937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1112937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1112937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}