{"id":1137496,"date":"2024-12-08T19:02:39","date_gmt":"2024-12-08T22:02:39","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2024\/12\/08\/la-super-estrella-que-se-arrepintio-de-todo-y-se-oculto-en-salsipuedes\/"},"modified":"2024-12-08T19:02:39","modified_gmt":"2024-12-08T22:02:39","slug":"la-super-estrella-que-se-arrepintio-de-todo-y-se-oculto-en-salsipuedes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2024\/12\/08\/la-super-estrella-que-se-arrepintio-de-todo-y-se-oculto-en-salsipuedes\/","title":{"rendered":"La s\u00faper estrella que se arrepinti\u00f3 de todo y se ocult\u00f3 en Salsipuedes"},"content":{"rendered":"<p>En una estancia de la provincia de Buenos Aires y cuando asomaba el siglo XX fue parida una ni\u00f1a llamada Ada. Que muy pronto, adem\u00e1s de tener la certeza de su nombre, supo tambi\u00e9n su destino: cantar tangos. La madre la present\u00f3 en sociedad a sus 4 a\u00f1os:<\/p>\n<p>-Ella es mi hija, la joyita argentina.<\/p>\n<p>La joyita Ada Falc\u00f3n inici\u00f3 su carrera de cantante con menos de una d\u00e9cada. A los 14, la ni\u00f1a Ada ya pon\u00eda la cara en cine. El fest\u00edn de los caranchos fue su primera pel\u00edcula. Era cine mudo, pero lo que val\u00eda era que Falc\u00f3n comenzaba a perfilarse como la mujer del tango, sus ojos verdes y una melena de leona que todos quer\u00edan poseer.<\/p>\n<p>Las d\u00e9cadas del 20\u2019 y el \u201830 fueron la gloria para el universo tanguero. El g\u00e9nero nacido de los parias y por la penuria, hab\u00eda logrado masividad y legitimidad. En ese mundo explot\u00f3 Ada, junto a Olinda Boz\u00e1n, Tita Merello y Azucena Maizani. Pero lo de Ada era fulminante, un rayoluz: a los 19 ya cantaba con la orquesta de Fresedo y actuaba en revistas y sainetes, con su madre al lado, siempre presente.<\/p>\n<p>La fama trae el dinero y el dinero un mundo nuevo de ilusi\u00f3n y fantas\u00eda. Ada, que era mujer en un pa\u00eds que hace 100 a\u00f1os era de machos y lo sigue siendo, se sub\u00eda a alguno de sus autos importados, pelo mojado despu\u00e9s de ba\u00f1os de inmersi\u00f3n y pisaba el acelerador para que su pelo se secara al viento raudo, transitando por los bosques de Palermo como si no le debiera nada a nadie. Ada, que era mujer, fumaba en p\u00fablico y le importaba todo un carajo. Era, sin m\u00e1s, una diva al estilo jolybud.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Grab\u00f3 infinidad de discos, primero con la V\u00edctor, despu\u00e9s para Ode\u00f3n. Actu\u00f3 en tres pel\u00edculas, fue tapa de todas las revistas de la \u00e9poca e inspir\u00f3 el tango vals m\u00e1s bello que Francisco Canaro, el gran letrista, compuso en su vida de poeta:<\/p>\n<p>-Yo no s\u00e9 qu\u00e9 me han hecho tus ojos.<\/p>\n<p>Canaro lo escribi\u00f3 enamorado. De Ada. Pese a estar casado. Ada se enamor\u00f3 de Canaro. Pero nada fue f\u00e1cil.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Inician los \u201940 y Ada, fama, dinero y ojos verdes, no quiere cantar m\u00e1s. Regala todos sus bienes a los pobres, se desprende de su mansi\u00f3n palermitana y llega a una lejana y desconocida Salsipuedes. La elecci\u00f3n no debe haber sido en vano: Ada no quer\u00eda salir nunca m\u00e1s de all\u00ed. Compr\u00f3 una casona alejada del peque\u00f1o centro. En medio del monte y cerca del arroyo. Dos pisos, dos dormitorios \u2013uno para mam\u00e1- y una terraza que mira de frente a las Sierras Chicas. \u00bfHabr\u00e1 cantado all\u00ed? Dif\u00edcil. Ada resolvi\u00f3 dejar todo. Y eso inclu\u00eda la canci\u00f3n. Y comenz\u00f3 a recorrer un mito sobre su presente exiliado del \u00e9xito porte\u00f1o:<\/p>\n<p>-Ada ha tomado los h\u00e1bitos.<\/p>\n<p>Las revistas que antes la pon\u00edan en tapa mostrando tobillos y pescuezo, ahora dec\u00edan:<\/p>\n<p>-Puta a los 20, monja a los 40.   <\/p>\n<p>Dicen en Salsipuedes que lleg\u00f3 buscando internarse en un convento. Que no la aceptaron. Que pese al rechazo, su vida fue la de un monasterio. Siempre oscura la ropa, con mam\u00e1 al lado, tambi\u00e9n de trapos negros. Y que cada vez que se paraba en una esquina del pueblo, cantaba su odio a Canaro. Que los fuegos del infierno le hagan pagar todo lo que me ha hecho, musitaba bajo el sol de las Sierras Chicas.<br \/>Ada, que ten\u00eda ojos verdes y un cabello que todos ansiaban tener entre sus manos cuando transitaba por Palermo, ahora en Salsipuedes, se lo tapa. Por eso: porque el pelo era lo que los hombres m\u00e1s le hab\u00edan admirado. Y ella ya no quer\u00eda eso. Cruzaba las calles sin mirar:<\/p>\n<p>-Dios me protege y nada me va a pasar.<\/p>\n<p>Alg\u00fan vecino de las sierras, enterado de qui\u00e9n era, la invit\u00f3 a conversar en un caf\u00e9. Pero ella se neg\u00f3:<\/p>\n<p>-Entre mis promesas, promet\u00ed a Dios que nunca m\u00e1s me sentar\u00eda con un hombre en un lugar p\u00fablico.<\/p>\n<p>Cumpli\u00f3.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Al final de sus d\u00edas, Ada se hizo terciaria franciscana y vivi\u00f3 como la tradici\u00f3n fraciscana lo indica. Al morir su madre, vendi\u00f3 su casa de dos pisos y se fue a una pieza de alquiler en el centro del pueblo. Cuando ya no tuvo ni para comer, se fue a Carlos Paz y vag\u00f3 por las calles y las plazas buscando aquella que alguna vez fue. Una monja la rescat\u00f3 y los d\u00edas de Ada fueron, desde entonces, en el hogar de las Hermanas de San Camilo, en Molinari, pasando Cosqu\u00edn, a donde lleg\u00f3 en abril de 1982.<br \/>En 15 a\u00f1os, supieron contar las monjas que la cuidaron, una sola vez, una persona, la visit\u00f3. Nunca sabremos qui\u00e9n fue. El misterio ser\u00e1 eterno. Ellas, las monjas, sab\u00edan qui\u00e9n era esa gloria del tango y de la noche que ahora cuidaban. Pero Ada nunca les cant\u00f3. \u201cYo renunci\u00e9 a todo por Dios\u201d, les dec\u00eda. Cuando les hablaba de Canaro, les hablaba del diablo. \u201cLo que me ha hecho ese malvado\u201d, repet\u00eda ella, c\u00e1ncer en un ojo y los recuerdos que volv\u00edan s\u00f3lo para hacer da\u00f1o.<\/p>\n<p>Durante 60 a\u00f1os estuvo oculta. Se jur\u00f3 nunca m\u00e1s dar entrevistas ni hablar con la prensa. Era el punto final. Pero en el a\u00f1o 2002, con los 100 rondando sus tiempos, un documentalista la encontr\u00f3 y ella habl\u00f3 y \u00e9l le mostr\u00f3 viejas fotos y ella dijo:<\/p>\n<p>-No, para qu\u00e9 recordar.<\/p>\n<p>Y cant\u00f3. 6 d\u00e9cadas despu\u00e9s, Ada, en Molinari, cant\u00f3. Para no recordar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una estancia de la provincia de Buenos Aires y cuando asomaba el siglo XX fue parida una ni\u00f1a llamada Ada. Que muy pronto, adem\u00e1s de tener la certeza de su nombre, supo tambi\u00e9n su destino: cantar tangos. La madre la present\u00f3 en sociedad a sus 4 a\u00f1os:<br \/>\n-Ella es mi hija, la joyita argentina.<br \/>\nLa joyita Ada Falc\u00f3n inici\u00f3 su carrera de cantante con menos de una d\u00e9cada. A los 14, la ni\u00f1a Ada ya pon\u00eda la cara en cine. El fest\u00edn de los caranchos fue su primera pel\u00edcula. Era cine mudo, pero lo que val\u00eda era que Falc\u00f3n comenzaba a perfilarse como la mujer del tango, sus ojos verdes y una melena de leona que todos quer\u00edan poseer.<br \/>\nLas d\u00e9cadas del 20\u2019 y el \u201830 fueron la gloria para el universo tanguero. El g\u00e9nero nacido de los parias y por la penuria, hab\u00eda logrado masividad y legitimidad. En ese mundo explot\u00f3 Ada, junto a Olinda Boz\u00e1n, Tita Merello y Azucena Maizani. Pero lo de Ada era fulminante, un rayoluz: a los 19 ya cantaba con la orquesta de Fresedo y actuaba en revistas y sainetes, con su..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1137497,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/720-298.jpe","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137496"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1137496"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1137496\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1137497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1137496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1137496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1137496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}