{"id":1139416,"date":"2024-12-13T22:03:05","date_gmt":"2024-12-14T01:03:05","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2024\/12\/13\/silvina-ocampo-no-solo-hermana-esposa-y-amiga\/"},"modified":"2024-12-13T22:03:05","modified_gmt":"2024-12-14T01:03:05","slug":"silvina-ocampo-no-solo-hermana-esposa-y-amiga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2024\/12\/13\/silvina-ocampo-no-solo-hermana-esposa-y-amiga\/","title":{"rendered":"Silvina Ocampo: no s\u00f3lo hermana, esposa y amiga"},"content":{"rendered":"<p>Ser la hermana de Victoria Ocampo, el reflejo invertido del espejo aristocr\u00e1tico. Ser la esposa de Bioy Casares, la musa del escritor fant\u00e1stico. Ser la amiga de Borges, el escritor genio. Injusto recuerdo. Silvina Ocampo, la menor de las 6 hermanas Ocampo, fue ella misma tambi\u00e9n tan escritora como su hermana, su esposo y su amigo. Fue una escritora a la sombra, pero con una vida sin ataduras.<\/p>\n<p>Nacida con el siglo XX, Silvina Ocampo fue hija, como todos sus hermanas, de Manuel Ocampo, millonario descomunal de la Argentina. En esa vida descomunal se cr\u00edo Silvina, la menor, y sus 5 hermanas. Vida descomunal que jam\u00e1s tuvo escuela. Ni Silvina, ni Victoria ni ninguna de las ni\u00f1as fue al colegio: ten\u00edan institutrices privadas biling\u00fces que las educaban en algunos de sus tantos palacios argentinos.<\/p>\n<p>Silvina, la menor, se aburr\u00eda. Se aburr\u00eda de las clases particulares, de sus viajes anuales a Europa, vaca con leche fresca cada ma\u00f1ana incluida y los sirvientes para atenderla las 24 horas. Se aburr\u00eda de su quinta en Olivos. Se aburr\u00eda en su mansi\u00f3n en Villa Allende pese a la historia del ruso zarista que la construy\u00f3 junto a su padre. Se sent\u00eda el etc\u00e9tera de su familia. Y por eso, desde chica, se diferenci\u00f3 de las 5 hermanas, de su padre y de su madre.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 o all\u00e1, Silvina, a diferencia del resto de las Ocampo, no hac\u00eda amigos entre la parentela Mitre, Roca o Pueyrred\u00f3n, Luro Pueyrred\u00f3n. Primero se hac\u00eda amiga de la servidumbre. Ni\u00f1eras, planchadoras, cocineras. Con ellas pasaba las horas del d\u00eda. Y cuando padre o madre le dec\u00edan:<\/p>\n<p>&#8211; Silvina, andate afuera, dej\u00e1 de hablar con la servidumbre\u2026<\/p>\n<p>Ella sal\u00eda a las calles y se hac\u00eda amiga de los  mendigos y de sus hijos pobres. Sin posici\u00f3n pol\u00edtica, sin idea de justicia social, Silvina, la hermana de la ilustre Victoria, mezclaba ricos con pobres para desagrado de su familia. Los apellidos ilustres se cruzaban con la hija del carpintero y el sobrino del carnicero. La aristocracia a la que pertenec\u00eda, a Silvina le importaba nada.<\/p>\n<p>Algo naif y desconectada del mundo real, la misma Silvina supo contar que los chicos pobres le parec\u00edan tan superiores a los de su c\u00edrculo social, \u201cmucho m\u00e1s divertidos que mis primas. Mis primas eran unas pavotas, unas in\u00fatiles que no sab\u00edan ni robar. Los mendigos en cambio ten\u00edan unas crenchas espl\u00e9ndidas. Esos chicos pobres estaban siempre quemados por el sol. Siempre me qued\u00f3 la a\u00f1oranza de la pobreza. Despu\u00e9s crec\u00ed y me di cuenta que la riqueza tiene sus ventajas. Pero la pobreza te da libertad, uno no est\u00e1 temiendo perder nada, no est\u00e1 atado a nada\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed vivi\u00f3 ella: no atada a nada. Cuando el padre millonario le dec\u00eda que no se hiciera amiga de la servidumbre, que de ese modo no la iban a respetar, ella aclaraba:<\/p>\n<p>&#8211; No quiero que me respeten. Quiero que me quieran.<\/p>\n<p>Silvina jam\u00e1s tuvo un trabajo formal. Jam\u00e1s realiz\u00f3 un aporte previsional ni cumpli\u00f3 horarios. Siempre  hizo lo que quiso. Vivi\u00f3 haciendo lo que le daba la gana. Pero con un mandato sobre su alma: el mandato de la creaci\u00f3n. Ser hermana de Victoria Ocampo la empuj\u00f3 a las artes y por eso viaj\u00f3 a Par\u00eds a estudiar pintura, pero la plata no puede todo. Busc\u00f3 al mejor maestro posible en las Europas pero \u00e9l le dijo que no. Era el primer hombre en su vida que le dec\u00eda que no, a ella, a Silvina Ocampo. Pablo Picasso, el maestro que ella quer\u00eda y pod\u00eda pagar, apenas le abri\u00f3 la puerta y le pidi\u00f3 que no lo molestara.<\/p>\n<p>Pero otro maestro, de apellido Pettoruti, la ayud\u00f3 en su aventura parisina:<\/p>\n<p>&#8211; Silvina, expongamos tus pinturas de desnudos.<\/p>\n<p>La informaci\u00f3n lleg\u00f3 a Buenos Aires. La madre de las Ocampo casi se infarta:<\/p>\n<p>&#8211; Silvina, por favor, recato, c\u00f3mo se te ocurre algo semejante.<\/p>\n<p>Pobre madre asustada, no sab\u00eda que la historia de Silvina Ocampo reci\u00e9n empezaba.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Silvina Ocampo se hizo una pregunta apenas lo conoci\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo no enamorarse de Adolfo Bioy Casares, el m\u00e1s lindo de los escritores argentinos?<\/p>\n<p>El \u00fanico con f\u00edsico de deportista y ojos de actor de cine. Un tenista frustrado que ten\u00eda abuelo millonario gracias a las vacas que daban la leche para La Martona, la empresa l\u00e1ctea m\u00e1s grande del pa\u00eds antes que aparecieran Sancor y La Seren\u00edsima. C\u00f3mo no enamorarse de \u00e9l, de Adolfo, quien, con su mejor amigo Jorge Luis, escrib\u00edan los folletos de la empresa l\u00e1ctea.  <\/p>\n<p>Cuando se casaron en 1940, ella, adem\u00e1s de ser la hermana de, empez\u00f3 a ser la esposa de. Pese a que era 11 a\u00f1os m\u00e1s grande que Bioy y ya ten\u00eda varias obras publicadas, lo mismo era la esposa de. Y por a\u00f1adidura, tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en la amiga que cada noche recib\u00eda en su casa al solitario Jorge Luis Borges.<\/p>\n<figure><figcaption>Borges, Bioy, Silvina Ocampo, Marta (la nena) y Bioy padre.<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00bfFue el primer v\u00ednculo afectivo de Silvina con un integrante de la familia Bioy Casares? <\/p>\n<p>Una leyenda, un rumor y una versi\u00f3n contada en Historia secreta de los homosexuales en Buenos Aires,  de Juan Jos\u00e9 Sebreli, dice que no, que no fue el primer amor de Silvina en la familia Bioy: que Silvina Ocampo y Marta Casares, antes, hab\u00edan tenido un romance que escandaliz\u00f3 a Buenos Aires. \u00bfQui\u00e9n era Marta Casares? La mam\u00e1 de Bioy Casares. La leyenda dice que para ocultar ese amor prohibido entre una mujer casada y una mujer millonaria, Silvina, la millonaria, se cas\u00f3 con el hijo de Marta Casares, la casada. El propio Adolfo reconoci\u00f3 que el d\u00eda del casamiento, Marta, su madre, llor\u00f3. Pero llor\u00f3, dicen, porque Silvina era muy grande para su hijo. Dicen.<\/p>\n<p>Lo cierto es que en el primer encuentro entre Silvina y Adolfo, los dos abordaron un ascensor y \u00e9l, sabedor de estos temas, la abraz\u00f3 y la bes\u00f3. As\u00ed eran los galanes de antes, as\u00ed son los acosos hoy. Ella no dijo que no: ojos azules, inteligente y cuerpo de tenista. Nadie le dec\u00eda que no a Bioy. Tampoco Silvina, que era escritora, millonaria y ten\u00eda poderes de adivina. Poderes que dej\u00f3 de usar: no quer\u00eda darle malas noticias a la gente, malas noticias que despu\u00e9s se cumpl\u00edan. Ella era as\u00ed de buena.<\/p>\n<p>La luna de miel de Silvina y Adolfo pudo haber sido un a\u00f1o en Europa sin trabajar y de puro goce. Pero eligieron algo m\u00e1s modesto: venirse a C\u00f3rdoba en una casa rodante reci\u00e9n comprada. Destino: la estancia de los Ocampo en Villa Allende, llamada La Reducci\u00f3n, camino al Pan de Az\u00facar. Con el perro y pocas comodidades, todo fue un desastre. La luna de miel dur\u00f3 apenas un par de d\u00edas y a la casa rodante la vendieron con prontitud.<\/p>\n<p>Esos desajustes en la pareja de escritores ser\u00eda una constante. Sin pacto de amor libre, los dos funcionaban como si el pacto existiera. Sobre todo Bioy Casares, que era amante de cuanta mujer pasara a su lado, incluida la escritora Elena Garro, que a su vez era la esposa de Octavio Paz. 91 cartas se guardan de aquel amor\u00edo. Silvina, que todo lo sab\u00eda, s\u00f3lo ped\u00eda una cosa:<\/p>\n<p>&#8211; Adolfo, en casa no.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ser la hermana de Victoria Ocampo, el reflejo invertido del espejo aristocr\u00e1tico. Ser la esposa de Bioy Casares, la musa del escritor fant\u00e1stico. Ser la amiga de Borges, el escritor genio. Injusto recuerdo. Silvina Ocampo, la menor de las 6 hermanas Ocampo, fue ella misma tambi\u00e9n tan escritora como su hermana, su esposo y su amigo. Fue una escritora a la sombra, pero con una vida sin ataduras.<br \/>\nNacida con el siglo XX, Silvina Ocampo fue hija, como todos sus hermanas, de Manuel Ocampo, millonario descomunal de la Argentina. En esa vida descomunal se cr\u00edo Silvina, la menor, y sus 5 hermanas. Vida descomunal que jam\u00e1s tuvo escuela. Ni Silvina, ni Victoria ni ninguna de las ni\u00f1as fue al colegio: ten\u00edan institutrices privadas biling\u00fces que las educaban en algunos de sus tantos palacios argentinos.<br \/>\nSilvina, la menor, se aburr\u00eda. Se aburr\u00eda de las clases particulares, de sus viajes anuales a Europa, vaca con leche fresca cada ma\u00f1ana incluida y los sirvientes para atenderla las 24 horas. Se abu..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1139417,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/720-520.jpe","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1139416"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1139416"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1139416\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1139417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1139416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1139416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1139416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}