{"id":1239753,"date":"2025-12-13T12:57:27","date_gmt":"2025-12-13T15:57:27","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2025\/12\/13\/bendita-tu-eres-rosalia-y-bendito-es-el-fruto-de-tu-misticismo-pop\/"},"modified":"2025-12-13T12:57:27","modified_gmt":"2025-12-13T15:57:27","slug":"bendita-tu-eres-rosalia-y-bendito-es-el-fruto-de-tu-misticismo-pop","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2025\/12\/13\/bendita-tu-eres-rosalia-y-bendito-es-el-fruto-de-tu-misticismo-pop\/","title":{"rendered":"Bendita t\u00fa eres, Rosal\u00eda, y bendito es el fruto de tu misticismo pop"},"content":{"rendered":"<p>Y yo os asiguro: el amor os har\u00e1 apresurar los pasos; el temor os har\u00e1 ir mirando ad\u00f3nde pon\u00e9is los pies para no caer. Con estas dos cosas, a buen siguro que no se\u00e1is enga\u00f1adas. <\/p>\n<p>Santa Teresa de Jes\u00fas, 1564.<\/p>\n<p>Espero a Dios con verdadera glotoner\u00eda, proclam\u00f3 alguna vez Rimbaud: aquel ni\u00f1o ind\u00f3cil que, luego de varias temporadas en el infierno y en la concupiscencia, se convirti\u00f3 al catolicismo para luego abandonar toda escritura y renunciar a los brazos de Verlaine sin dejar rastro alguno. Por tama\u00f1a ambivalencia, nadie podr\u00e1 culparlo: de tales conflictos irresolutos est\u00e1 hecha tanto nuestra fe en Dios como nuestra obstinaci\u00f3n por negarla. Pero los poetas, al fin y al cabo, son quienes hallar\u00e1n el matiz preciso para ese misterio inasible que llamamos \u201ccreer\u201d, un sendero que hoy elige pisar la cantante Rosal\u00eda cuando concibe Lux: un \u00e1lbum casi lit\u00fargico que, de la mano de la Orquesta Sinf\u00f3nica de Londres, y con la singular intervenci\u00f3n de Bj\u00f6rk y Charlotte Gainsbourg, lanz\u00f3 en noviembre de 2025.<\/p>\n<p>Como un \u201carco emocional de m\u00edstica femenina, transformaci\u00f3n y trascendencia\u201d ser\u00e1 presentado este disco que oscila entre la confesi\u00f3n y la \u00f3pera, tono bastante disruptivo cuando se piensa en el precedente festivo y cyberpunk que sent\u00f3 Motomami (2022), pero que, de alg\u00fan modo, est\u00e1 enlazado conceptualmente con el simbolismo que trajo El mal querer de 2018. La inspiraci\u00f3n esta vez: una concepci\u00f3n de feminidad divina a la que Rosal\u00eda procura ponerle palabras para explicarla y, de paso, explicarse a s\u00ed misma. Vestida con h\u00e1bito y en pose ext\u00e1tica, presenta un cat\u00e1logo de 18 piezas cantadas en espa\u00f1ol, pero tambi\u00e9n en japon\u00e9s, italiano, ucraniano, franc\u00e9s, \u00e1rabe y otras varias lenguas que, seg\u00fan nos dice, suponen modos de canalizar el inventario de feminidades en las cuales se inspir\u00f3: la m\u00e1rtir Juana de Arco, la regente Santa Olga de Kiev (primera santa del pueblo rus), la maestra zen Ry\u014dnen Gens\u014d, la india Anandamayi Ma, la m\u00edstica Rabia al Adawiyya, y hasta Patti Smith, la verdadera matriarca de la cultura underground. En entrevistas, Rosal\u00eda recuerda contar con un mapamundi en donde iba marcando el origen de cada una de estas santas a cuyas vidas estudiaba con disciplina y dedicaci\u00f3n porque su b\u00fasqueda obedec\u00eda a una voluntad muy precisa: reinventar la educaci\u00f3n cat\u00f3lica que recibi\u00f3 a lo largo de su vida, formaci\u00f3n que presupon\u00eda una idea bastante limitada de la santidad.<\/p>\n<p>En ese palimpsesto de religiosidades, un lugar fundamental ocupa Teresa S\u00e1nchez de Cepeda D\u00e1vila y Ahumada, a quien quiz\u00e1 recordamos mejor como Santa Teresa de Jes\u00fas: una de las maestras espirituales m\u00e1s influyentes en la historia del catolicismo, a la vez que cumbre de la literatura m\u00edstica en habla hispana. A esa hija de hidalgos, que a muy temprana edad eligi\u00f3 convencida los h\u00e1bitos, tambi\u00e9n le quedaba un poco chica la noci\u00f3n de santidad que el catolicismo medieval pregonaba y, por ello, arriesg\u00f3 una interpretaci\u00f3n femenina de las sagradas escrituras, ex\u00e9gesis que poco content\u00f3 a los inquisidores (varones) de la \u00e9poca, pero que nos dej\u00f3 algunas de las obras literarias m\u00e1s exquisitas. No es de asombrar entonces que Rosal\u00eda dirija all\u00ed su mirada. No conforme con los dogmas vigentes e influenciada por los ideales ut\u00f3picos de esas novelas de caballer\u00eda que tanto le fascinaban (y que tambi\u00e9n maravillaban a otro hidalgo manchero llamado Don Quijote), Santa Teresa empuj\u00f3 una reforma religiosa y, en 1561, fund\u00f3 una propia orden integrada solo por mujeres que buscaban un propio camino hacia Dios: la Orden de las Carmelitas Descalzas.<\/p>\n<p>Otras razones, sin embargo, podr\u00edan colarse en los intereses de Rosal\u00eda. Y es que a la pluma de Santa Teresa debemos tambi\u00e9n la primera autobiograf\u00eda que tenemos en lengua espa\u00f1ola: El libro de la vida (1588?), registro personal y femenino de la fe, pero tambi\u00e9n de un modo de ejercerla a partir de la oraci\u00f3n contemplativa y del abandono de toda riqueza en aras de abrazar amorosamente a Dios. \u201cSauvignon Blanc\u201d es la canci\u00f3n que, con la misma austeridad y con cuotas parecidas de pasi\u00f3n, escribe Rosal\u00eda bajo el influjo directo de aquella santa carmelitana. \u201cS\u00e9 que mi paz yo me ganar\u00e9 cuando no quede na\u2019, nada que perder\u201d, dice en esa doceava pieza de Lux. Ni Rolls-Royce ni Jimmy Choo: nada, a fin de cuentas, valdr\u00e1 tanto como ese amor que le promete un futuro dorado, un poco lo que, con algo de voluntad franciscana, pensaba Teresa cuando proclamaba \u201cque lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros, sino la miseria y ser nada\u201d.<\/p>\n<p>No hay que olvidar que, m\u00e1s all\u00e1 de este mantra de austeridad, hay aqu\u00ed un intento por comulgar con lo divino a partir de una sensibilidad femenina que el pop supo siempre aprovechar, aunque de maneras bastante retorcidas. Durante mucho, ese g\u00e9nero tan ic\u00f3nico como iconoclasta se viene sirviendo del imaginario cristiano para aludir a cierta idea de feminidad subversiva, y la lista que lo prueba se extiende incansable. En el preciso momento en que la Rosal\u00eda confiesa que Dios es un stalker, Lilly Allen compone \u201cPussy Palace\u201d y elige vestirse de monja para reprocharle infidelidades a su ex-marido en un estilo que mucho rememora a Bocaccio y esas historias de hermanas pecaminosas que, tras los h\u00e1bitos, esconden un apetito sexual voraz. Tambi\u00e9n, en m\u00e1s de una oportunidad, Lil\u2019 Nas X habr\u00e1 de torcer a Cristo para pronunciarlo en clave marica, y hasta Lady Gaga nos ofreci\u00f3 sus propias herej\u00edas cuando, en un videoclip, coquete\u00f3 con el beso de Judas y la \u00faltima cena. Nadie, sin embargo, pudo revolver el simbolismo cristiano como la mism\u00edsima reina del pop: Madonna, quien lleva nada menos que el nombre de la Virgen Mar\u00eda y al que, orgullosamente, profan\u00f3 con sus colecciones inmaculadas, sus cristos negros y su propia crucificci\u00f3n.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que decir, no obstante, que estas divas pop no se mofan de un cristianismo al que todav\u00eda confiesan abrazar. Su mensaje, m\u00e1s bien, es que la sensibilidad femenina ser\u00eda la m\u00e1s id\u00f3nea para ejercer una m\u00edstica: nombre que designa esa fundici\u00f3n con lo sagrado que nos puede dotar del grado m\u00e1ximo de conocimiento, esa \u201ciluminaci\u00f3n\u201d a la que tambi\u00e9n aspiraba la obra rimbaudeana. Y es que el misticismo es un sentimiento de lo divino muy arduo de asir, aunque todas las religiones y creencias parecen dispuestas a intentarlo. \u201cTengo m\u00e1s un sentimiento que una idea de Dios\u201d, confesar\u00e1 Rosal\u00eda en una de las tantas presentaciones de Lux, confirm\u00e1ndonos que ese \u00e1lbum es otro ejercicio imposible que pretende dotar de sentido simb\u00f3lico a una experiencia trascendental que la prosa teresiana mucho antes explor\u00f3. En Las pasiones de nuestro tiempo, la semi\u00f3loga Julia Kristeva recuerda que, de hecho, fue Santa Teresa de Jes\u00fas quien primero intent\u00f3 poner en palabras esta clase de iluminaci\u00f3n divina, sirvi\u00e9ndose de la poes\u00eda para explicar una uni\u00f3n tan \u00edntima con Dios que llegaba al \u00e9xtasis o lo que muchos llaman el \u201corgasmo m\u00edstico\u201d: un intenso goce corporal y espiritual no permitido para una mujer cuyo padecimiento deb\u00eda solo limitarse al sacrificio maternal (la madre dolorosa). Tal pasi\u00f3n Bernini elige inmortalizar en m\u00e1rmol cuando, a poco de su canonizaci\u00f3n, esculpe el \u201c\u00c9xtasis de Santa Teresa\u201d, retratando a la santa retorci\u00e9ndose de placer mientras recibe el flechazo inquebrantable de ese querub\u00edn que le despierta un hirviente amor, pero no hacia cualquier hombre.<\/p>\n<p>\u201cToda empapada de aquella innumerable grandeza que es Dios\u201d, se describ\u00eda provocativamente una Teresa a quien el Alt\u00edsimo le generaba un \u201cfuego soberano\u201d. Cuando leemos la po\u00e9tica de la matriarca carmelitana, \u00bfpuede en verdad asombrarnos aquella Madonna que, en los 90, afirmaba llevar crucifijos porque le recordaba lo que era tener un hombre desnudo entre los pechos? No debemos, no obstante, simplificar una concepci\u00f3n de \u00e9xtasis que, aunque bordeando el erotismo sacr\u00edlego, responde m\u00e1s bien a una forma absoluta del amor. \u201cAmo porque soy amada, y luego existo\u201d es como puede sintetizarse, seg\u00fan Kristeva, la experiencia del \u00e9xtasis teresiano, inscrita en un cristianismo que deposita su confianza en el amor absoluto hacia el Padre. Se trata de una extrema idealizaci\u00f3n del objeto amoroso, a la que se responder\u00e1 con una entrega ciega y sin reservas.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 acontece cuando esa idealizaci\u00f3n se acaba es un poco la pregunta a la que Lux procura responder. \u201cTienes el podio de la gran desilusi\u00f3n\u201d, clamar\u00e1 Rosal\u00eda en \u201cLa perla\u201d, esa canci\u00f3n en la que, junto a Yahritza y su esencia, le dedica algunas estrofas feroces a ese \u201cterrorista emocional\u201d que -lo sospechamos todos- fue su ex-pareja Rauw Alejandro. El teresiano fue un arrebato amoroso sin cesaci\u00f3n, pero no as\u00ed el de Rosal\u00eda: en \u201cFocu\u2019ranni\u201d, canta orgullosa que \u201cno ser\u00e9 tu mitad, nunca de tu propiedad\u201d, pues ya prefiere vestir de violenta antes que aguardar con el blanco matrimonial. Cada retrato del pop habr\u00e1 de elegir su propio imaginario para dotar de significantes a esa obsesi\u00f3n tem\u00e1tica que es el desamor: hace poco, Taylor Swift supo recurrir a los poetas torturados y las met\u00e1foras del modernismo literario, mientras que Ariana Grande se resguardaba en la sem\u00e1ntica de la amnesia amorosa que trajo Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004). El desgarro de Rosal\u00eda es, en cambio, m\u00edstico: una teolog\u00eda que habla del amor solo para pronunciarse sobre el propio descubrimiento, ese desgarro personal que significa reconocerse a uno mismo.<\/p>\n<p>Y digo desgarro en el sentido que le brinda \u201cReliquia\u201d, esa canci\u00f3n donde nos recuerda c\u00f3mo, finalmente, somos la suma de nuestros amores y desamores, esos pedacitos de uno que esparcimos por el mundo. Por ello, habr\u00e1 de decirle a su amado: \u201ccoge un otro de m\u00ed, qu\u00e9datelo pa\u2019 cuando no est\u00e9\u201d, porque los recuerdos se habr\u00e1n de conservar como los cuerpos incorruptos de los santos, aunque los ojos queden en Roma, la lengua en Par\u00eds y las manos en Jerez (por cierto: a la mano incorrupta de Santa Teresa de Jes\u00fas, aquella que se restituy\u00f3 a las carmelitas luego de que Franco la retuviera, hoy acuden las mujeres con deseos de concebir). Rosal\u00eda constata, una vez m\u00e1s, que la m\u00edstica comienza en la intimidad del propio cuerpo y, en ese redescubrimiento, el pop es otro umbral donde lo sagrado y lo profano habr\u00e1n de negociar sus dominios.<\/p>\n<p>Poco sorprende que Santa Teresa de Jes\u00fas encuentre modo de pronunciarse, haci\u00e9ndose o\u00edr desde aquellas napas tan profundas de la cultura occidental. Y no solo porque, como recuerda Kristeva, ella retiene esa cuota sobrenatural que es tan propicia para la fe popular. Ocurre que Teresa nos revela, antes que nadie, que solo la feminidad y el arte podr\u00edan traducir lo que uno siente cuando se revelan verdades absolutas, como cuando Rosal\u00eda cae en cuenta de su via crucis amoroso. Porque el camino a Dios, o a algo parecido, quiz\u00e1s consista en ese instante de goce en el que todo cobra sentido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y yo os asiguro: el amor os har\u00e1 apresurar los pasos; el temor os har\u00e1 ir mirando ad\u00f3nde pon\u00e9is los pies para no caer. Con estas dos cosas, a buen siguro que no se\u00e1is enga\u00f1adas.<br \/>\nSanta Teresa de Jes\u00fas, 1564.<br \/>\nEspero a Dios con verdadera glotoner\u00eda, proclam\u00f3 alguna vez Rimbaud: aquel ni\u00f1o ind\u00f3cil que, luego de varias temporadas en el infierno y en la concupiscencia, se convirti\u00f3 al catolicismo para luego abandonar toda escritura y renunciar a los brazos de Verlaine sin dejar rastro alguno. Por tama\u00f1a ambivalencia, nadie podr\u00e1 culparlo: de tales conflictos irresolutos est\u00e1 hecha tanto nuestra fe en Dios como nuestra obstinaci\u00f3n por negarla. Pero los poetas, al fin y al cabo, son quienes hallar\u00e1n el matiz preciso para ese misterio inasible que llamamos \u201ccreer\u201d, un sendero que hoy elige pisar la cantante Rosal\u00eda cuando concibe Lux: un \u00e1lbum casi lit\u00fargico que, de la mano de la Orquesta Sinf\u00f3nica de Londres, y con la singular intervenci\u00f3n de Bj\u00f6rk y Charlotte Gainsbourg, lanz\u00f3 en noviembre d..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1239754,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/720-184.jpe","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1239753"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1239753"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1239753\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1239754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1239753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1239753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1239753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}