{"id":1249352,"date":"2026-01-24T07:27:47","date_gmt":"2026-01-24T10:27:47","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/01\/24\/blue-de-joni-mitchell-viaje-y-regreso-por-la-cancion-popular\/"},"modified":"2026-01-24T07:27:47","modified_gmt":"2026-01-24T10:27:47","slug":"blue-de-joni-mitchell-viaje-y-regreso-por-la-cancion-popular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/01\/24\/blue-de-joni-mitchell-viaje-y-regreso-por-la-cancion-popular\/","title":{"rendered":"Blue de Joni Mitchell: viaje y regreso por la canci\u00f3n popular"},"content":{"rendered":"<p><strong>1.<\/strong><\/p>\n<p>En 2021 se cumplieron 50 a\u00f1os de la publicaci\u00f3n del cuarto \u00e1lbum de Joni Mitchell, Blue (1971), una de las piezas centrales de su trayectoria particular como artista, pero tambi\u00e9n para la biblioteca del folk y el rock. Quien se acerca a la batea o la zona de la pantalla en la que brilla el rostro azulado de Mitchell en la tapa de Blue puede pensar que se trata de un disco melanc\u00f3lico.<\/p>\n<p>Y no puedo mentirles, hay algo de tristeza, pero antes de llegar ah\u00ed, escuchemos c\u00f3mo empieza: El riff con acordes mayores del dulcimer, un ritmo que va y viene, sube y baja, una fuerza y un sentimiento oce\u00e1nico que despierta un apetito profundo. Y ah\u00ed se abre paso la melod\u00eda con la letra. &quot;Estoy en un camino desolado, viajo en busca de algo, \u00bfqu\u00e9 podr\u00e1 ser?&quot;, en primera instancia esos versos iniciales de All I Want, el tema que abre Blue, no configuran una imagen extra\u00f1a en nuestra cultura, mucho menos en el universo de la canci\u00f3n popular de mediados de siglo XX; m\u00e1s bien estamos ante el tema can\u00f3nico, el saludo t\u00edpico de la voz hippie que empieza su relato ante el fog\u00f3n. El origen del rock, de la juventud y el hippismo, el comienzo de toda narraci\u00f3n, eso que Tanguito tradujo como: &quot;Estoy muy solo y triste ac\u00e1, en este mundo abandonado&quot;. De la Odisea a los hippies, de All I Want a La Balsa, el t\u00f3pico del viaje y el naufragio, de la autoexclusi\u00f3n y la partida del mundo dom\u00e9stico, llevan la insignia de un comienzo, un momento para cantar.<\/p>\n<p>Ese llamado a la aventura que responde la voz l\u00edrica, cantante, sea de Joni Mitchell o cualquier cantautor de folk o rock, traza las coordenadas axiol\u00f3gicas precisas. Aqu\u00ed el mundo conocido y dom\u00e9stico como un espacio, aunque cercano, de sumisi\u00f3n y aburrimiento; all\u00e1 en las tierras desconocidas la promesa de libertad y la experimentaci\u00f3n, lo desconocido, donde mueren los relojes, calendarios, libretas y \u00e1lbumes de familia. La aparici\u00f3n hist\u00f3rica de esta figura como estrategia de comprensi\u00f3n y categorizaci\u00f3n del mundo a partir de un imaginario que puede identificar sus antepasados en la infancia de la cultura occidental y en el deseo transhist\u00f3rico de relatar y acceder al afuera, curvar las l\u00edneas del adentro para salirse, ha encontrado distintas explicaciones y an\u00e1lisis. Claudio D\u00edaz en &quot;Libro de viajes y extrav\u00edos: un recorrido por el rock argentino, 1965-1985&quot; explora en detalle -tanto a partir de la diversidad de estrategias ret\u00f3ricas de las letras como de la configuraci\u00f3n social de las relaciones de producci\u00f3n art\u00edstica- el lugar de esta figura narrativa en nuestra cultura popular. Cabe decir que aunque un tema narrativo se repita y aparezca en distintos momentos y lugares, en distintas materialidades y obras, no siempre es s\u00edntoma de la misma presencia, es una sombra que tiene muchos cuerpos. En Blue el disparador de la huida y la po\u00e9tica de la errancia son el primer impulso de un relato de viajes. A lo largo de 10 canciones acompa\u00f1amos a Joni Mitchell, en tierra, cielo y mar.<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong><\/p>\n<p>La historia o la an\u00e9cdota es conocida y tiene -como todas las veces en las que se intuye, se sabe, se huele que vida y obra son una sola y misma cosa- la seducci\u00f3n del chisme. M\u00e1s all\u00e1 de las coincidencias o avatares de la vida cotidiana, sabemos que el setlist sigue de alguna manera eventos que le pasaron a la verdadera Joni Mitchell y no solo a la voz po\u00e9tica que canta en Blue. Sabemos que la compositora empez\u00f3 un viaje por el mediterr\u00e1neo, se integr\u00f3 a una comunidad hippie en Matala y se encuentra musicalmente con el dulcimer -instrumento de cuerdas que es central para la textura y los timbres de Blue-, dej\u00f3 a su novio por telegrama, encuentra un nuevo amor al que supuestamente le compone una canci\u00f3n, eventualmente regresa a Norteam\u00e9rica y a su Canad\u00e1 natal.<\/p>\n<p>A pesar de que las similitudes entre vida personal y los principales temas narrativos de las letras son m\u00e1s que algunos destellos de sincronicidad para ser categorizados como simples coincidencias, proponemos para la escucha dejar de lado por un segundo esas minucias. El valor art\u00edstico de Blue, su intensidad afectiva, su musicalidad rom\u00e1ntica, su lugar en el canon del folk, obedece a operaciones formales y po\u00e9ticas, talento expresivo y desarrollo de la forma canci\u00f3n; que no est\u00e1n del todo presentes en la historia de las vicisitudes personales de esta compositora.<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n de hacer una escucha psicologista o identificatoria de Blue no solo obedece a que hay alguien ah\u00ed que canta y nos habla (\u00bfc\u00f3mo no traducir afectivamente lo que me confiesa a algo conocido, c\u00f3mo no empatizar con su amargura justificada, su observaci\u00f3n c\u00f3mica, su alegr\u00eda reivindicativa?) sino tambi\u00e9n el folk como espacio y lenguaje art\u00edstico tiene en la canci\u00f3n, una forma musical antiqu\u00edsima, un veh\u00edculo para la narraci\u00f3n y la expresi\u00f3n personal, pero sobre todo un discurso sobre lo real. Blue nace de una tradici\u00f3n y una \u00e9poca en la que la canci\u00f3n de protesta -una variante musical t\u00edpica y familiar al campo art\u00edstico en el que se desarrolla la trayectoria de Mitchell- est\u00e1 en plena vigencia, es decir tiene un p\u00fablico amplio y circula en el espacio social como una moneda corriente -situaci\u00f3n que hoy ha cambiado quiz\u00e1s dr\u00e1sticamente-. La canci\u00f3n de protesta es el discurso musical de la cultura popular que m\u00e1s claramente expresa un punto de vista sobre el presente, toma una posici\u00f3n \u00e9tica sobre lo que considera es una verdad; este tipo de piezas se compone desde una seguridad pol\u00edtico-moral y sobre todo epistemol\u00f3gica, ya que la denuncia o la resistencia en la m\u00fasica siempre es reveladora. Entonces la canci\u00f3n de protesta supone una noci\u00f3n de mundo extramusical fuerte. No puede cantarse Woody Guthrie, Atahualpa Yupanqui o Georges Brassens, sin tener los diarios le\u00eddos o una posici\u00f3n tomada en torno a los temas que configuran centralidad en la opini\u00f3n p\u00fablica. Fuera de la protesta, el folk ofrece arreglos musicales donde la voz es protag\u00f3nica, a lo sumo algunas cuerdas, alguna flauta o pandereta. Como en la iglesia y los himnos lit\u00fargicos populares, lo importante es la reuni\u00f3n, la comuni\u00f3n y la creencia. El folk tiene lazos de parentesco con estas convenciones. Quiz\u00e1s no deba sorprendernos c\u00f3mo al d\u00eda de hoy, artistas como Taylor Swift, que vienen de la tradici\u00f3n del folk, tambi\u00e9n tienen con su p\u00fablico una relaci\u00f3n identificatoria que sostiene una posici\u00f3n isom\u00f3rfica entre vida y obra.<\/p>\n<p>1971 es tambi\u00e9n el a\u00f1o en que Dylan grab\u00f3 un \u00e1lbum recopilatorio (Bob Dylan&#039;s Greatest Hits Vol. 2) de algunas de sus mejores canciones. El verano del amor y el mayo franc\u00e9s dejan cenizas que todav\u00eda encienden, como el napalm en Vietnam donde quedan todav\u00eda 4 a\u00f1os m\u00e1s de guerra. Supuestamente el disco m\u00e1s vendido de 1971 es Led Zeppelin IV; al margen de que pueda sonar que Mitchell no tiene nada que ver con la velocidad y la ferocidad de temas como Black Dog o When the Levee Breaks, otros temas como Going to California y Stairway to Heaven son composiciones que tranquilamente podr\u00edan integrar el repertorio de Blue, con alg\u00fan ajuste de producci\u00f3n. Ni Zeppelin ni Mitchell son casos de expresi\u00f3n de la canci\u00f3n de protesta, por lo menos no como lo es Dylan, pero s\u00ed son artistas que en 1971 producen desde la tradici\u00f3n y el lenguaje disponible del folk.<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong><\/p>\n<p>El disco tiene varios temas que lograron configurarse como hits: Blue (con River, dos de los temas donde escuchamos el talento pian\u00edstico de Joni Mitchell), A Case of You, All I Want. Pero aqu\u00ed quisiera reparar en el primer tema del lado B, California. Si el lado A abre con el anuncio de la Ida, con All I Want; California empieza la segunda faz del disco con un deseo de regreso, comienza as\u00ed la Vuelta. Refuerza aqu\u00ed el esquema de la literatura de viajes y la estructura t\u00edpica de los relatos heroicos. En alg\u00fan sentido, uno de los m\u00e9ritos de Blue es su car\u00e1cter de disco equilibrado, cada mano con sus cinco dedos\/canciones logra una sensaci\u00f3n de simetr\u00eda, a la vez que desarrollo de una voz y un tema narrativo.<\/p>\n<p>California, costa del Pac\u00edfico y frontera con M\u00e9xico, la tierra prometida a los hippies y que los techlords supieron llegar para construir su propio reino aceleracionista posthumanista. Cabe aqu\u00ed una lectura de Las part\u00edculas elementales -que mejor que un franc\u00e9s mis\u00e1ntropo para estudiar la crisis del humanismo americano- para adentrarse en los claroscuros de los sesenta. O mejor a\u00fan las cr\u00f3nicas de Joan Didion, que en tiempo presente pudo ver la desintegraci\u00f3n del capitalismo como modo de producci\u00f3n capaz de cumplirle el sue\u00f1o a alguien sin transformarse en el Renault 12 decadente que se queda en el medio de la ruta una noche de enero en que la lluvia no para, que es hoy mientras naufraga la democracia, la misericordia y el tan b\u00e1sico bienestar epist\u00e9mico para pensar. Ya en los hippies, quien pudiera leerlo en la locura mesi\u00e1nica de Charles Manson, estaba el germen para que sujetos como Elon Musk surgieran; despu\u00e9s de todo sus antepasados son dos pseudohippies como Bill Gates y Steve Jobs. California es la tierra pesadillesca del sue\u00f1o americano, capaz de contener a San Francisco y Silicon Valley. Su cambalache de miserables, terroristas, raros y vagabundos la han contado como una geograf\u00eda po\u00e9tica relevante en el imaginario de la canci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>California est\u00e1 en cualquier cantante popular norteamericano que busca tocar algo de las v\u00edsceras de un imperio decadente, teratol\u00f3gico y maravillosamente productivo para el imaginario occidental. Quiz\u00e1s, la \u00faltima canci\u00f3n que mejor lo represente sea The Greatest de Lana Del Rey: &quot;Los \u00c1ngeles est\u00e1 en llamas, hace calor\/Kanye West es rubio y ya no est\u00e1 de moda\/Life On Mars no es solo una canci\u00f3n\/Oh, la transmisi\u00f3n est\u00e1 a punto de empezar&quot;. Ahora desde Silicon Valley, parece que Musk propone financiar la colonizaci\u00f3n de Marte con los recursos del tercer mundo y una nueva doctrina Monroe, mientras Kanye West deja su lugar de m\u00fasico popular de vanguardia para transformarse en un meme extra\u00f1o que condensa la paranoia y la alucinaci\u00f3n de la cultura pop. Lo que evidencia la canci\u00f3n de Lana es no solo un reconocimiento de sus contempor\u00e1neos en el mundo de la cultura popular -West-, la tradici\u00f3n -Bowie- y los temas que sacuden o se disputan en la opini\u00f3n p\u00fablica del presente.<\/p>\n<p>Esta misma elaboraci\u00f3n de un discurso po\u00e9tico musical sobre lo real, el presente y sobre lo extramusical tambi\u00e9n puede encontrarse casi 50 a\u00f1os antes en California de Joni Mitchell: &quot;Reading in the news and it sure looks bad. They won&#039;t give peace a chance. That was just a dream some of us had&quot;. Aqu\u00ed no son Bowie ni West, sino Lennon y Ono, cuya canci\u00f3n de protesta esperanzada de 1969 en 1971 es para Mitchell una causa perdida.<\/p>\n<p>Fuera de las im\u00e1genes t\u00edpicas de la canci\u00f3n de protesta o la m\u00fasica pol\u00edtica, Blue -y esta es la tesis que vengo sosteniendo- no es un disco que pueda escucharse solamente como la manifestaci\u00f3n del testimonio de una vida particular, la de su autora, sino un documento de civilizaci\u00f3n en medio de la barbarie, un mapa de sentido en donde las im\u00e1genes del pasado empiezan a estirarse y rasgarse. Blue es un disco entre otras cosas, pol\u00edtico y actual.<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s valga la pena pensar, no en las operaciones de segmentaci\u00f3n de audiencia, ni en las gram\u00e1ticas de reconocimiento en las que intervienen mediadores culturales diversos, sino en el sujeto de la m\u00fasica. \u00bfCu\u00e1l es el sujeto de la m\u00fasica en Blue? No me refiero a la subjetividad que se expresa en la enunciaci\u00f3n musical, es decir a ese yo que busca huir, a ese yo que odia y ama, que viaja por el mediterr\u00e1neo y despu\u00e9s de nuevo en Am\u00e9rica se encuentra con lo que dej\u00f3 atr\u00e1s. La canci\u00f3n es una forma est\u00e9tica y como tal se desarrolla como parte de un proceso de percepci\u00f3n de la acci\u00f3n o presencia de una serie de estructuras sociales que son descriptas por la historia de las ideas o la historia social. No deber\u00edamos pensar por esto que Blue es un disco para hippies, para j\u00f3venes con deseos de huida, para esp\u00edritus en viaje a renegociar su posici\u00f3n en el mundo. El sujeto de la m\u00fasica, si es que esta categor\u00eda tiene alg\u00fan sentido, no es una figuraci\u00f3n tan clara, no obedece solamente a categor\u00edas generacionales o ideol\u00f3gicas como quisieran auscultar las psicodemogr\u00e1ficas del marketing; de nuevo eso no es un sujeto, es audiencia, es p\u00fablico.<\/p>\n<p>Pienso que el sujeto de la m\u00fasica tampoco es el oyente real que escucha este disco. No es la imagen de sus contempor\u00e1neos. Es quiz\u00e1s lo que alg\u00fan joven Garc\u00eda cant\u00f3 con premura y desesperaci\u00f3n: &quot;\u00bfPara qui\u00e9n canto yo entonces?&quot;.<\/p>\n<p>Propongo que sostengamos esa pregunta, no pensemos en estereotipos de sociolog\u00eda intuitiva. Busquemos, como har\u00eda la canci\u00f3n, una vertiente ut\u00f3pica; el sujeto de la m\u00fasica es quien necesita ese sonido para existir en el mundo. La m\u00fasica es un bien cultural sujeto a los mecanismos de dominaci\u00f3n y legitimaci\u00f3n en un campo social determinado por estructuras y diagramas de poder asim\u00e9tricos, tambi\u00e9n es un conjunto de saberes sobre los que nuestra cultura reposa en su largo viaje por la historia cuando necesita encontrar una chispa de sentido en la noche aciaga de la duda, el remordimiento y el \u00e9xtasis. Y varias cosas m\u00e1s. Tarea ardua, in\u00fatil e inevitable buscar la ontolog\u00eda de la m\u00fasica. Pero baste decir que, mirada desde la pregunta del sujeto, la m\u00fasica es aquello que hace posible que ciertas formas de vida existan. Cuando muere un g\u00e9nero musical, cuando acaba una canci\u00f3n, cuando olvidamos una melod\u00eda, hay un sujeto que deja de existir. El mundo pierde densidad y diversidad de manera silenciosa, ganando espesor el ruido.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqui\u00e9n es el sujeto de la m\u00fasica de Blue? No s\u00e9. Pienso en relatos como el de Nancy Schnog, que en homenaje al medio siglo de Blue comparti\u00f3 las intimidades familiares en las que ese disco funcion\u00f3 como lazo intergeneracional entre madres e hijas; pienso en la cantidad imposible de artistas que encontraron una v\u00eda de acceso al lenguaje musical a partir de las canciones de Blue y lo tomaron como escuela e iniciaci\u00f3n; pienso en todas las viajeras y viajeros que van y vienen de casa y el mundo con un silbido a veces melanc\u00f3lico, a veces feliz, siempre un poco gracioso con el que relatan sus aventuras. As\u00ed pienso: el sujeto de la m\u00fasica de Blue es aquel que no se deja aplastar por la tristeza y la densidad de la duda, aquel que puede leer las malas noticias en el diario y aun as\u00ed re\u00edr sin cinismo. Si todav\u00eda hay sujeto, es decir un ser pleno y capaz de tomar acci\u00f3n sobre el mundo, es porque hay una m\u00fasica. El valor ontol\u00f3gico de la m\u00fasica no ser\u00eda posible sin su valor est\u00e9tico y pol\u00edtico, hacer una banda de sonido para la autonom\u00eda de un sujeto y no solamente un \u00edcono para imitar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.<br \/>\nEn 2021 se cumplieron 50 a\u00f1os de la publicaci\u00f3n del cuarto \u00e1lbum de Joni Mitchell, Blue (1971), una de las piezas centrales de su trayectoria particular como artista, pero tambi\u00e9n para la biblioteca del folk y el rock. Quien se acerca a la batea o la zona de la pantalla en la que brilla el rostro azulado de Mitchell en la tapa de Blue puede pensar que se trata de un disco melanc\u00f3lico.<br \/>\nY no puedo mentirles, hay algo de tristeza, pero antes de llegar ah\u00ed, escuchemos c\u00f3mo empieza: El riff con acordes mayores del dulcimer, un ritmo que va y viene, sube y baja, una fuerza y un sentimiento oce\u00e1nico que despierta un apetito profundo. Y ah\u00ed se abre paso la melod\u00eda con la letra. \u00abEstoy en un camino desolado, viajo en busca de algo, \u00bfqu\u00e9 podr\u00e1 ser?\u00bb, en primera instancia esos versos iniciales de All I Want, el tema que abre Blue, no configuran una imagen extra\u00f1a en nuestra cultura, mucho menos en el universo de la canci\u00f3n popular de mediados de siglo XX; m\u00e1s bien estamos ante el tema can\u00f3nico..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1249353,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/720-335.jpe","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1249352"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1249352"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1249352\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1249353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1249352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1249352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1249352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}