{"id":1256098,"date":"2026-02-22T03:27:19","date_gmt":"2026-02-22T06:27:19","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/02\/22\/batido-por-olas-pero-nunca-hundido-manuel-de-falla-compositor-vagabundo\/"},"modified":"2026-02-22T03:27:19","modified_gmt":"2026-02-22T06:27:19","slug":"batido-por-olas-pero-nunca-hundido-manuel-de-falla-compositor-vagabundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/02\/22\/batido-por-olas-pero-nunca-hundido-manuel-de-falla-compositor-vagabundo\/","title":{"rendered":"Batido por olas, pero nunca hundido: Manuel de Falla, compositor vagabundo"},"content":{"rendered":"<p>1. La gravedad o de como Manuel de Falla anduvo de ac\u00e1 para all\u00e1<\/p>\n<p>Lejos o cerca, en el noreste de la ciudad, hay una calle que corre paralela al r\u00edo Suqu\u00eda; m\u00e1s bien se podr\u00eda decir que la calle en cuesti\u00f3n brota del r\u00edo mismo, su nombre, coincide con el de un Centro cultural emplazado a orillas del Parque Sarmiento. La toponimia adem\u00e1s de ser una competencia b\u00e1sica para el desplazamiento urbano, es una falla en el territorio y el tiempo, algo del pasado que insiste en el presente pero que deja una marca, indicios del cambio y la transformaci\u00f3n, del esfuerzo y gravedad de la tradici\u00f3n en las formas contempor\u00e1neas de la cultura. La instancia de la nominaci\u00f3n, no deber\u00eda tomarse a la ligera, un nombre cifra un destino y compromisos, no se puede estar seguro nunca de la magnitud de efectos que puede tener un signo apelativo, bajo esta designaci\u00f3n se fragua una identidad, un espacio com\u00fan de relaciones y lejan\u00edas, de similitudes y asociaciones.<\/p>\n<p>Manuel de Falla y Matheu, fue un compositor espa\u00f1ol conocido por sus obras vocales, principalmente zarzuelas y la \u00f3pera La vida breve, entre otras composiciones. Fue maestro de Rosita Garc\u00eda Ascot, \u00fanica mujer en integrar el Grupo de los Ocho, uno de los agrupamientos intelectuales m\u00e1s relevantes en la historia de la modernizaci\u00f3n de la m\u00fasica espa\u00f1ola. Puede leerse la inscripci\u00f3n de Falla en la historia del arte como integrante lateral y perif\u00e9rico de la generaci\u00f3n del 27, ese capricho de la sincronicidad que re\u00fane a algunos de los poetas de habla castellana m\u00e1s importante del siglo XX, Garcia Lorca (amigo de Manuel de Falla) y Luis Cernuda. En su expresi\u00f3n literaria esta es una generaci\u00f3n que coincide con las vanguardias, los debates est\u00e9ticos postrom\u00e1nticos, el entusiasmo pol\u00edtico en los conflictos de su tiempo. Propondr\u00eda escuchar la m\u00fasica de Falla con relativa cautela con respecto a esta filiaci\u00f3n, ya que su trayectoria intelectual y musical puede entenderse m\u00e1s bien como resultante de complejos procesos de formaci\u00f3n y negociaci\u00f3n en el campo intelectual de su \u00e9poca, adem\u00e1s es relativamente mayor a las figuras de la generaci\u00f3n del 27 (la mayor\u00eda nacidos alrededor del 1900, momento en el que De Falla tiene ya 24 a\u00f1os). Habr\u00eda que decir que un primer rasgo de Manuel de Falla es su vocaci\u00f3n intelectual, es un compositor, es un int\u00e9rprete y un docente de m\u00fasica; pero tambi\u00e9n desde muy temprano ejercit\u00f3 la escritura en publicaciones peri\u00f3dicas, correspondencia y en algunos textos que hoy forman parte del Archivo Manuel de Falla, donde se expresa una voluntad de producir un sentido y una disrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Manuel de Falla hay un proyecto est\u00e9tico, un estado de pregunta e inquisici\u00f3n, de curiosidad. Lo que nos lleva a un segundo rasgo es su car\u00e1cter vagabundo, el compositor espa\u00f1ol nacido en C\u00e1diz, vivi\u00f3 en Madrid, Par\u00eds, Granada, Buenos Aires, Villa Carlos Paz y Alta Gracia. Es probable que cada viaje haya sido acompa\u00f1ado de una intensa socializaci\u00f3n art\u00edstico-intelectual y emprendimientos al estudio y desarrollo de inquietudes musicales que ayudar\u00e1n a dinamizar la obra de Manuel de Falla. Es conocida su relaci\u00f3n con las principales figuras de la \u00e9poca, Piccaso (que adem\u00e1s de hacer un retrato del compositor, confeccion\u00f3 decorados y vestuarios para El sombrero de tres picos), Stravinsky, Debussy, entre tantos.<\/p>\n<p>Era la misi\u00f3n del siglo, pero le toc\u00f3 a un pu\u00f1ado de nombres que se mencionan en estas l\u00edneas, abrir fuego contra el mundo conocido, renovar el lenguaje expresivo de un canon que apenas ha logrado establecerse, ir contra el marco y la norma de su tiempo. Podr\u00edan haber si otros nombres, pero lo que tienen en com\u00fan Stravinsky, Debussy y Manuel de Falla es la necesidad de agotar las formas musicales de su tiempo, quiz\u00e1s les toc\u00f3 sin saberlo, ser la \u00faltima generaci\u00f3n en la que las viejas herramientas conceptuales del arte -la diferencia entre lo mayor y lo menor, lo bajo y lo alto, lo popular y lo acad\u00e9mico, el centro y la periferia- tuvieran alg\u00fan sentido, fueron estos los \u00faltimos que se embarcaron antes de que las br\u00fajulas siguieron la seducci\u00f3n magn\u00e9tica de un curso claro.<\/p>\n<p>2. La gracia o de c\u00f3mo recibieron a nuestro h\u00e9roe en Francia y le dieron algunos consejos<\/p>\n<p>Por extensi\u00f3n, capricho y afinidad, me gustar\u00eda detenerme en los a\u00f1os franceses de Manuel de Falla, a los que supongo como d\u00edas de entusiasmo, sorpresa, felicidad. Tiene apenas 31 cuando llega a Francia. Le falta componer sus obras fundamentales: La vida breve, El amor brujo, Noches en los jardines de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Durante siete a\u00f1os, entre 1907 y 1914, Manuel de Falla vivi\u00f3 en Par\u00eds, la ciudad luz, aquella que lleva por lema: &quot;Fluctuat nec mergitur&quot; o &quot;Batida por las olas, pero no hundida&quot;, frase rom\u00e1ntica para una ciudad que est\u00e1 a dos horas en tren desde la costa mar\u00edtima m\u00e1s cercana, pero que quiz\u00e1s muestre cierta similitud con el estado de \u00e1nimo del compositor. De ni\u00f1o hab\u00eda estudiado franc\u00e9s, hasta ten\u00eda un t\u00edo artista que viv\u00eda en Par\u00eds, el pintor Pedro Matheu. Como escribi\u00f3 Walter Benjamin, Par\u00eds fue la capital del siglo XIX, y quiz\u00e1s fue el epicentro de la cultura occidental hasta la segunda guerra mundial, a partir de entonces la bohemia se siente m\u00e1s a gusto en Nueva York. Eso no le quita su atracci\u00f3n, su car\u00e1cter m\u00edtico. Al momento de viajar De Falla, Par\u00eds es la ciudad del arte, si algo pasaba en la m\u00fasica deber\u00eda nacer de ah\u00ed.<\/p>\n<p>De estos a\u00f1os se destacan las visitas y colaboraciones de Manuel de Falla con Claude Debussy. Seg\u00fan una p\u00e1gina manuscrita conservada en el Archivo Manuel de Falla, el 10 de octubre de 1911, Debussy le ofreci\u00f3 al compositor espa\u00f1ol algunos consejos y observaciones sobre La vida breve. A\u00f1os antes, en ocasi\u00f3n de que Manuel interpretar\u00e1 las Danzas de Debussy en el Teatro de la Comedia de Madrid, pidi\u00f3 su gu\u00eda como compositor de la pieza en cuesti\u00f3n, este respondi\u00f3: \u201cLo mejor, a mi parecer, es que siga usted su sentimiento personal. El color de las dos danzas me parece netamente contrastado. Hay que encontrar algo en el encadenamiento de la gravedad de la primera con la gracia de la segunda\u201d. Quiz\u00e1s lo que est\u00e1 diciendo Debussy aqu\u00ed es de lo m\u00e1s com\u00fan, un argumento a favor del equilibrio entre las fuerzas de tensi\u00f3n y distensi\u00f3n del sonido que componen una obra musical, un comentario de perogrullo que se escuda en una defensa en \u00faltima instancia del int\u00e9rprete, m\u00e1s producto de la vagancia que de la humildad del compositor.<\/p>\n<p>Sin embargo, quisiera creer que hay en esa frase algo m\u00e1s fundamental. Pienso en un comentario al pasar de Simone Weil en La gravedad y la gracia: \u201cEl movimiento descendente, espejo de la gracia, es la esencia de toda m\u00fasica. Lo dem\u00e1s s\u00f3lo sirve para encajonarla. La subida de las notas es subida meramente sensible. Su descenso es descenso sensible y subida espiritual. Ah\u00ed se encuentra el para\u00edso que todo ser anhela: que la pendiente de la naturaleza propicie la subida hacia el bien.\u201d<\/p>\n<p>Entre la gravedad y la gracia, entre la fuerza que nos lleva a los graves y el descenso del alma y esa otra iluminaci\u00f3n que asciende, ese subir y bajar en el pentagrama, de las notas m\u00e1s bajas a la izquierda del teclado a las de la derecha, puede parecer obvio, pero de esa transformaci\u00f3n se trata la m\u00fasica. Puede ser f\u00e1cil olvidarlo, pero la m\u00fasica es un fen\u00f3meno terrestre, geol\u00f3gico, se trata de esculpir o erosionar el soporte material de nuestro mundo, indagar en sus fallas, llegar al nivel exacto de profundidad o superficialidad que necesita nuestra vida.<\/p>\n<p>Cada artista encuentra una forma de trabajar la gravedad y la gracia, quiz\u00e1s Manuel de Falla necesito su encuentro con Debussy como maestro para encontrar una salida al laberinto, quiz\u00e1s componer m\u00fasica no se tanto una creaci\u00f3n como quien hace la luz ah\u00ed donde hab\u00eda oscuridad, sino m\u00e1s bien como quien siempre en la noche discurre por largos pasillo inescrutables, buscando algo desconocido, apenas con las manos contra la pared, siguiendo una salida. La m\u00fasica se suele encontrar antes que componer, una cadencia habilita un pasaje, una salida, una nota que antes no estaba, una modulaci\u00f3n que le da nuevo sabor a la canci\u00f3n, y eso emerge m\u00e1s que del genio, de la gracia, y cuando no, cae del propio peso de la gravedad.<\/p>\n<p>Un mes y dos d\u00edas despu\u00e9s de la muerte de Debussy el Ateneo de Madrid organiz\u00f3 un concierto en honor al compositor franc\u00e9s, el 27 de abril de 1918, Manuel de Falla adem\u00e1s de tocar el piano di\u00f3 una conferencia &quot;El arte profundo de Claudio Debussy&quot;.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo y m\u00fasico, Antonio Narejos Bernab\u00e9u al revisar los a\u00f1os franceses de Manuel de Falla, piensa que lo que encontr\u00f3 el compositor espa\u00f1ol en Debussy y el ambiente intelectual parisino, no fue m\u00e1s que lo que ya ten\u00eda: el nacionalismo musical y el imaginario folkl\u00f3rico de su tierra. En el homenaje en Madrid por la muerte del franc\u00e9s, declar\u00f3 Manuel de Fallo: \u201cMi homenaje es humilde, pero \u00a1con cu\u00e1n sincera emoci\u00f3n lo rindo a su memoria! D\u00edgnese recogerlo su patria, la noble y gloriosa Francia, y nosotros, espa\u00f1oles, no olvidemos que el gran artista tambi\u00e9n nos pertenece en cierto modo. Pensemos con noble orgullo que fue un latino, uno de los nuestros, de esta gran familia de raza inmortal e invencible\u201d. Hay algo de misterio en este intento de apropiaci\u00f3n y reordenamiento del canon o la tradici\u00f3n musical, algo de fuerza y de apuesta interpretativa, algo de manipulaci\u00f3n, algo de arte en pensar que Debussy es propiedad espa\u00f1ola, y no del mundo, de la modernidad o de Francia. Manuel de Falla encontr\u00f3 lo que le era m\u00e1s propio lejos de su tierra, lo franc\u00e9s en lo espa\u00f1ol, prodigio de lo impensando. En Francia tambi\u00e9n De Falla conoci\u00f3 a Stravinsky, compositor ruso al que despu\u00e9s le presentar\u00eda su disc\u00edpula Rosita Garc\u00eda Ascot. Fue maestro y estudiante en Francia, fue por agotamiento del medio espa\u00f1ol, pero all\u00ed no encontr\u00f3 m\u00e1s que la forma de encauzar y resolver el nacionalismo espa\u00f1ol musical, tal como lo hab\u00eda trabajado Debussy. Pienso en unos versos de Charly Garcia: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 tenemos que ir tan lejos para estar ac\u00e1?\/Nos quedamos por tener fe, nos fuimos por amar\/Ganamos algo y algo se fue; algunos hijos son padres\/Y algunas huellas ya son la piel\u201d.<\/p>\n<p>Por otro lado, la colectividad o la reuni\u00f3n en torno a lo \u201clatino\u201d, y no el horizonte nacional, es una operaci\u00f3n en la cual De Falla inscribe un terreno com\u00fan entre el franc\u00e9s y \u00e9l mismo. Debussy no conoci\u00f3 Espa\u00f1a de primera mano -solo pudo estar algunas horas en San Sebasti\u00e1n para una corrida de toros, quiz\u00e1s ah\u00ed recibi\u00f3 a toda Espa\u00f1a de un solo golpe de vista y coraje, una tarde de soledad que lo inspir\u00f3 a componer Nous venions de voir le taureau, una canci\u00f3n que dedic\u00f3 a Marie-Blanche Vasnier-, pudo ver alg\u00fan cuadro y probablemente Manuel de Falla se la describi\u00f3 con ese amor alucinado que embellece hasta los detalles m\u00e1s superficiales, que da nobleza a los contornos m\u00e1s pedestres. Sin embargo, es evidente que al menos el imaginario de Espa\u00f1a est\u00e1 en algunas de Debussy, se pueden citar algunos nombres de composiciones que evocan esta tierra: Para les rues et par les chemins, Les parfums de la Nuit de Iberia, La puerta del vino, Soir\u00e9e dans Grenade. Debussy tom\u00f3 inspiraci\u00f3n del universo m\u00edtico greco-romano, de su propia vida cotidiana, de la fantas\u00eda, de la religi\u00f3n. En t\u00e9rminos musicales es probable que algunas danzas o la m\u00fasica religiosa hubieran impreso cierta ret\u00f3rica musical com\u00fan tanto en lo conocido por Debussy como por la amada m\u00fasica espa\u00f1ola de De Falla.<\/p>\n<p>(Excede a todos nuestros fines, pero habr\u00eda que exponer la cuesti\u00f3n sobre eso que se llama m\u00fasica nacional y latina, si es posible identificar rasgos est\u00e9ticos comunes por un criterio nacional -\u00bfgeogr\u00e1fico, pol\u00edtico, imaginario?-, \u00bfde qu\u00e9 materia extra\u00f1a y poderosa est\u00e1n hechas las naciones?, nada es menos evidente que la existencia de una naci\u00f3n, y una m\u00fasica. Toda naci\u00f3n y toda m\u00fasica existe por que se hace o\u00edr. Y sin embargo, la m\u00fasica tiene tanto de antropol\u00f3gico, de ancestral, de eterno sonido que atraviesa todo lo viviente, m\u00e1s cercana al esp\u00edritu que a cualquier tipo de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, m\u00e1s del orden de la necesidad que de la contingencia. Y sin embargo no podr\u00edamos pensar gran parte del mundo musical moderno los folclorismos y nacionalismos que atravesaron como una discusi\u00f3n est\u00e9tico-pol\u00edtica fundamental a Chopin y a Ginastera, a Manuel de Falla y tambi\u00e9n a Stravinsky. Por otro lado, a veces creo que se piensa con una confusi\u00f3n de causa y consecuencia, no es la naci\u00f3n la que compone m\u00fasica, es la m\u00fasica la que da forma a la naci\u00f3n.)<\/p>\n<p>Al final de su vida, Manuel de Falla, llega a C\u00f3rdoba y buscando el clima seco por su estado de salud delicado, como el Che Guevara, vive una temporada en Alta Gracia. En este mediterr\u00e1neo del sur del mundo vivi\u00f3, y hasta parece que fue feliz, hay quien dice que busco en las sierras y lagos de nuestra provincia algo que se asemejara a su C\u00e1diz natal. La estrategia siempre es la misma: Irse como quien regresa, regresar y\u00e9ndose.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. La gravedad o de como Manuel de Falla anduvo de ac\u00e1 para all\u00e1<br \/>\nLejos o cerca, en el noreste de la ciudad, hay una calle que corre paralela al r\u00edo Suqu\u00eda; m\u00e1s bien se podr\u00eda decir que la calle en cuesti\u00f3n brota del r\u00edo mismo, su nombre, coincide con el de un Centro cultural emplazado a orillas del Parque Sarmiento. 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