{"id":1256700,"date":"2026-02-24T14:28:21","date_gmt":"2026-02-24T17:28:21","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/02\/24\/el-camino-dorado-de-manuel-de-falla-en-alta-gracia\/"},"modified":"2026-02-24T14:28:21","modified_gmt":"2026-02-24T17:28:21","slug":"el-camino-dorado-de-manuel-de-falla-en-alta-gracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/02\/24\/el-camino-dorado-de-manuel-de-falla-en-alta-gracia\/","title":{"rendered":"El camino dorado de Manuel de Falla en Alta Gracia"},"content":{"rendered":"<p>La idea de este escrito es describir o marcar un \u201cCamino dorado\u201d en base a los pasos de Manuel de Falla en la Argentina, y espec\u00edficamente en Alta Gracia. Es un repaso de los espacios f\u00edsicos por donde pas\u00f3 el m\u00fasico gaditano durante sus \u00faltimos siete a\u00f1os de vida.<\/p>\n<p>Manuel de Falla es un personaje muy reconocido en todo el mundo, calificado como el m\u00e1s grande compositor espa\u00f1ol del siglo XX y seg\u00fan algunas \u00faltimas apreciaciones de music\u00f3logos, quiz\u00e1s de todos los tiempos.<\/p>\n<p>Resulta as\u00ed un honor para nuestro pa\u00eds haber albergado a este insigne m\u00fasico en sus a\u00f1os de autoexilio y al momento de su paso a la inmortalidad en Alta Gracia.<\/p>\n<p>Se describen a continuaci\u00f3n los lugares que vieron pasar a Manuel de Falla en Argentina, en C\u00f3rdoba y en Alta Gracia, siempre acompa\u00f1ado por su sol\u00edcita hermana, Mar\u00eda del Carmen.<\/p>\n<p>Manuel de Falla naci\u00f3 en C\u00e1diz ciudad Puerto del sur de Espa\u00f1a el 23 de noviembre de 1876 en el seno de una familia burguesa que ten\u00eda un negocio en la Calle Ancha de la ciudad y desde muy peque\u00f1o tuvo inclinaci\u00f3n hacia varias Artes, especialmente la m\u00fasica en la que lo inici\u00f3 su madre a tocar el piano. \u00c9l hizo toda su carrera musical en Europa. Fue m\u00fasico pianista y compositor, pero llega a la Argentina en calidad de director de orquesta contratado para dirigir cuatro conciertos en el Teatro Col\u00f3n de Buenos Aires. Llega a la Argentina el 18 de octubre de 1939 con 62 a\u00f1os cumplidos y considerado por la prensa como el mejor m\u00fasico del mundo.<\/p>\n<p>A su arribo a la Argentina Manuel de Falla fue recibido por Juan Jos\u00e9 Castro que era el director de la orquesta sinf\u00f3nica del Teatro Col\u00f3n de Buenos Aires. Durante el mes de noviembre de 1939 dirigi\u00f3 cuatro conciertos en el Teatro Col\u00f3n.<\/p>\n<p>Su primer lugar de alojamiento fue el hotel Alvear Palace de Buenos Aires, sobre la avenida Alvear pero a \u00e9l no le gust\u00f3 ese lugar de alojamiento porque lo consider\u00f3 demasiado lujo y demasiado gasto as\u00ed que acepta el ofrecimiento del propietario de una \u201ccasita de campo\u201d, una estancia de propiedad de Escasany el Joyero-relojero, llamada \u201cLa Tapera\u201d, en el Partido de General Rodr\u00edguez de la Provincia de Buenos Aires.<\/p>\n<p>All\u00ed estuvo alojado mientras dirig\u00eda los cuatro conciertos en el mes de noviembre de 1939. Su salud se desmejora mucho al terminar los cuatro conciertos con total \u00e9xito en el Teatro Col\u00f3n, por eso los m\u00e9dicos le recomiendan venir a las sierras de C\u00f3rdoba. Manuel de Falla sufr\u00eda de tuberculosis desde hac\u00eda m\u00e1s de 20 a\u00f1os y las sierras de C\u00f3rdoba eran ya famosas por el clima de inviernos soleados y secos y noches de verano frescas. Se muda primero a vivir en la Villa Carlos Paz, en la casa que queda en Bialet Mass\u00e9 361.<\/p>\n<p>All\u00ed se instala en el mes de diciembre de 1939 y vive durante todo el a\u00f1o 1940.<\/p>\n<p>Mientras viv\u00eda en Carlos Paz recibe otro contrato para dirigir dos conciertos en el mes de diciembre de 1940 en Radio \u201cEl Mundo\u201d.<\/p>\n<p>En la Radio y dirigiendo la Orquesta de la radioemisora, da los dos conciertos que se transmiten a toda el \u00e1rea de cobertura de esta gran radio de la ciudad de Buenos Aires y dirigir\u00eda otros dos en diciembre de 1942. En esos conciertos es auxiliado por Juan Jos\u00e9 Castro y participa tambi\u00e9n como cantante Conchita Bad\u00eda la c\u00e9lebre soprano espa\u00f1ola, gran int\u00e9rprete de las canciones de Falla.<\/p>\n<p>Pero Carlos Paz result\u00f3 muy ruidosa en ese esa Villa tur\u00edstica, que era apenas un pueblito, Manuel de Falla tuvo la mala suerte de que cerca de su residencia en la calle Bialet Mass\u00e9 361 hab\u00eda dos hoteles el \u201cYolanda\u201d y el \u201cCarlos Paz\u201d (ex \u201cCarena\u201d). Los dos hoteles ten\u00edan orquestas para los bailes, con altavoces, que empezaban a las 7 de la tarde, justo a la hora en la que Manuel de Falla quer\u00eda componer. No se pod\u00eda concentrar debido al ruido y por eso es que busca una nueva casa para alquilar y se muda entonces a Villa del Lago unas cuadras m\u00e1s al norte de Carlos Paz en la calle actualmente llamada Manuel de Falla N\u00ba 57.<\/p>\n<p>Una casita nueva, a la orilla del lago San Roque con una vista panor\u00e1mica de las sierras, maravilloso. Era una casita que estaba reci\u00e9n terminada todav\u00eda no le hab\u00edan concluido de hacer el jard\u00edn y cuando fueron a verla todav\u00eda le faltaba colocar los vidrios en las ventanas. As\u00ed que, la alquilan a estrenar y all\u00ed vive un a\u00f1o y medio m\u00e1s Manuel de Falla, pero el clima de Villa del Lago era muy fr\u00edo y muy h\u00famedo en invierno. No le sentaba el clima y no pod\u00eda contar con la salud necesaria para componer. Por eso es que en 1942 se muda a vivir a Alta Gracia y le ofrecen en alquiler esta casa en Boulevard Pellegrini 1011 de la ciudad de Alta Gracia, el Chalet \u201cLos Espinillos\u201d, donde se instala a vivir con su hermana Mar\u00eda del Carmen.<\/p>\n<p>Mar\u00eda del Carmen desde 1920 era su secretaria, su enfermera, su ama de llaves, su consejera espiritual. Lo ayudaba en todas las cosas pr\u00e1cticas de la casa para que \u00e9l pudiera concentrarse en la composici\u00f3n. \u00c9l estaba trabajando en \u201cAtl\u00e1ntida\u201d, una cantata esc\u00e9nica, desde el a\u00f1o 1928 y trataba de terminar esta obra, pero eran pocos los minutos que pod\u00eda dedicar diariamente a esta tarea, ya que sus intervalos saludables eran cada vez menores. Estaba bastante afectada su salud y aparte, sus compromisos sociales, responder todas las cartas, los cuidados de su salud, las entrevistas m\u00e9dicas, todo le restaba horas de trabajo. Las entrevistas con los amigos que lo visitaban desde Espa\u00f1a o desde distintos lugares de la Argentina le restaban horas de trabajo para poder componer.<\/p>\n<p>Entre las visitas de sus amigos se cuenta la que hicieron el laudista Paco Aguilar, el poeta Rafael Alberti y Donato Colacelli, el pianista, que vinieron a visitarlo para interpretar \u201cInvitaci\u00f3n a un viaje sonoro\u201d, un espect\u00e1culo que estaban ofreciendo en C\u00f3rdoba. Como lo hab\u00edan invitado a Manuel de Falla a presenciar el espect\u00e1culo en el Teatro en C\u00f3rdoba, pero era de noche y Manuel de Falla se excusa por motivos de salud, ellos vienen a presentarle el espect\u00e1culo y se lo brindan en la sala donde \u00e9l compon\u00eda (actual sala Juan Jos\u00e9 Castro del museo Manuel de Falla). Otros que ven\u00edan a visitarlo fueron, por ejemplo, el compositor argentino Carlos Guastavino quien vino a consultarle mientras compon\u00eda su Sonatina. Juan Jos\u00e9 Castro se destac\u00f3 como uno de los m\u00e1s fieles amigos argentinos.<\/p>\n<p>El m\u00fasico, violinista, compositor y director de orquesta Juan Jos\u00e9 Castro sol\u00eda visitar a Manuel de Falla junto con su esposa Raquel Aguirre de Castro, (\u201cRaka\u201d para sus amigos) y procuraba todo lo que necesitaba Manuel de Falla del ambiente cultural argentino como tambi\u00e9n cosas pr\u00e1cticas como aceite de oliva o tubos de cigarrillos, o alg\u00fan diccionario de Catal\u00e1n, o alguna partitura que quer\u00eda consultar. Manuel de Falla se lo se lo ped\u00eda a Juan Jos\u00e9 Castro y Juan Jos\u00e9 Castro mov\u00eda cielo y tierra para conseguirlo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo asisti\u00f3 en los conciertos que dio en Radio \u201cEl Mundo\u201d tanto en el diciembre de 1940 como los que dio en diciembre de 1942. La vida de Manuel de Falla en Alta Gracia era una vida tranquila. El reposo que le daba el clima y el silencio y la paz que andaba buscando, los encontr\u00f3 en Alta Gracia.<\/p>\n<p>En Alta Gracia se conservan varios lugares por los cuales anduvo Manuel de Falla durante los cuatro a\u00f1os que vivi\u00f3 en esta ciudad. Por ejemplo, la Gruta y Capilla de la Virgen de Lourdes donde acud\u00eda Manuel de Falla con su hermana asiduamente a escuchar misa.<\/p>\n<p>Cuando su salud no lo permit\u00eda o el estado del clima era adverso Manuel de Falla ten\u00eda permiso del Papa para celebrar la Liturgia de la Palabra y de la Eucarist\u00eda por s\u00ed mismo en su casa. Muchas veces, cuando esto pasaba y la hermana Mar\u00eda del Carmen iba al templo a la misa, cuando volv\u00eda al chalet \u201cLos Espinillos\u201d lo encontraba a su hermano todav\u00eda celebrando la misa. La misa de Manuel de Falla inclu\u00eda todos los cantos lit\u00fargicos.<\/p>\n<p>El chalet los Espinillos es una construcci\u00f3n del a\u00f1o 1927, originalmente perteneci\u00f3 a la familia del Ministro de Relaciones Exteriores de la Naci\u00f3n Dr. \u00c1ngel Gallardo, sobre planos de su hijo, el Arquitecto \u00c1ngel Le\u00f3n Gallardo. Manuel de Falla y su hermana Mar\u00eda del Carmen lo alquilaron desde 1942 hasta la muerte del compositor. Fue adquirido por el Gobierno de la Provincia de C\u00f3rdoba en 1956 y abierto al p\u00fablico como Museo el 14 de noviembre de 1970.<\/p>\n<p>Los deberes cristianos de don Manuel no llegaban a modificarse por circunstancias adversas. En tiempos de buena salud y buen clima frecuentaba asiduamente la Capilla de la Virgen de Lourdes que estaba a unos tres kil\u00f3metros de Los Espinillos su confesor circunstancial, un padre carmelita descalzo se asombra de su vitalidad para subir un empinado camino que le conduc\u00eda a la capilla; pero don Manuel ya conoc\u00eda de estas cosas, al menos de cuando, casi a diario, sub\u00eda en Granada desde San Cecilio hasta Antequeruela Alta.<\/p>\n<p>Manuel de Falla acompa\u00f1ado de su devota hermana Mar\u00eda del Carmen sol\u00edan realizar las caminatas que le prescrib\u00edan sus m\u00e9dicos y muchas de ellas eran alrededor del arroyo cercano a su residencia, que nombraban los pueblos originarios \u201cChicamtoltina\u201d vocablo quechua que se traduce como \u201cAgua Fr\u00eda\u201d. Cuentan quienes lo pudieron presenciar, que vieron un verano a Falla sentado en una piedra en medio del arroyo refresc\u00e1ndose en sus aguas. Cuentan tambi\u00e9n que en una de esas caminatas por el arroyo con su hermana del brazo se encontraron con un muchachito que bajaba de las sierras con un atado de le\u00f1a al hombro y ven\u00eda silbando la danza Ritual del Fuego. Manuel de Falla se asombra y le pregunta &#8211; \u201cjovencito, jovencito, d\u00edgame: \u00bfusted sabe de qui\u00e9n es la m\u00fasica que viene silbando?\u201d S\u00ed!, -contesta el joven- \u201ces de un viejito que vive all\u00e1 arriba y que se est\u00e1 por morir!\u201d. Entonces, Manuel de Falla codea a su hermana y le dice \u201cLa verdad es que ya me puedo morir tranquilo porque mi m\u00fasica ha llegado a donde menos lo hubiera pensado\u201d.<\/p>\n<p>Cuando el clima no era propicio para asistir a los oficios religiosos en la capilla de La Gruta, Manuel de Falla y su hermana bajaban al centro del pueblo, construcci\u00f3n jesuita del siglo XVIII (1762). Y si se levantaba con una decimilla de temperatura, se quedaba en casa ya que ten\u00eda autorizaci\u00f3n de la Iglesia para, en caso de no poder asistir a la misa, hacer lectura \u00e9l mismo en su casa en d\u00eda de precepto.<\/p>\n<p>La salud de Manuel de Falla siempre fue fr\u00e1gil. Desde peque\u00f1o su figura era delicada. A partir de 1920 y por 20 a\u00f1os, Manuel de Falla se hab\u00eda radicado en Granada, la soleada ciudad del sur de Espa\u00f1a por su silencio, su tranquilidad y buen clima. Desde all\u00ed parte hacia Argentina en 1939 y por salud se muda a las Sierras de C\u00f3rdoba. En Alta Gracia, su m\u00e9dico personal fue el Dr. Carlos Ferrer Moratel, m\u00e9dico tisi\u00f3logo. Tambi\u00e9n lo atend\u00eda el Dr. Gumersindo Sayago y el Dr. Eugenio Conde en Villa Carlos Paz. La tisiolog\u00eda es una especialidad de la medicina que estudia la tuberculosis en todos sus aspectos. Existi\u00f3 como actividad independiente hasta mediados del siglo XX cuando form\u00f3 uno de los troncos de origen de la neumolog\u00eda. El t\u00e9rmino &quot;tisis&quot; viene del griego &quot;phthisis&quot; que es el nombre cl\u00e1sico de la tuberculosis.<\/p>\n<p>El Tajamar, dique construido por los Jesuitas en el siglo XVII, qued\u00f3 convertido, al urbanizarse la vieja Estancia de Alta Gracia, en un bello paseo en medio del Centro Hist\u00f3rico. Manuel de Falla recorr\u00eda a pie el parque que rodea el espejo de agua, cuando su salud y el clima se lo permit\u00edan. En uno de esos paseos, recuerda un vecino de la calle Padre Gren\u00f3n, se detuvo frente a una casa, desde cuyo porche brotaban sonidos de guitarra y desde el portal vio a un hombre ejecutando su guitarra. Sin presentarse, elogi\u00f3 su interpretaci\u00f3n. El guitarrista lo invit\u00f3 a sentarse a su lado y toc\u00f3 para el compositor espa\u00f1ol. Se trataba del Maestro Galasso, educador de reconocida trayectoria en nuestra ciudad, que siempre record\u00f3 la an\u00e9cdota, y dec\u00eda que reci\u00e9n al final de su reuni\u00f3n espont\u00e1nea pudo conocer la identidad del espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>El Sierras Hotel, patriarca del turismo en Alta Gracia, inaugurado en 1908, fue el primer alojamiento de Manuel de Falla al llegar a esta ciudad en 1942. Se aloj\u00f3 all\u00ed una semana, mientras se acondicionaba el chalet Los Espinillos que hab\u00eda alquilado y sobre cuyo plano solicit\u00f3 dos modificaciones, dos ventanas que permitir\u00edan mayor ventilaci\u00f3n y m\u00e1s luz natural en sus ambientes. Ya instalado en su casita a cinco cuadras del Hotel, segu\u00eda concurriendo asiduamente a encontrarse con amigos, a tocar el piano de cola que hab\u00eda en uno de sus salones, y a disfrutar de las especialidades gastron\u00f3micas del establecimiento.<\/p>\n<p>Hoy Ipem 298 Rodolfo B\u00fatori, fue el Colegio Nacional, donde una de sus docentes m\u00e1s recordadas fue Do\u00f1a Yolanda Viel de Montamat, pianista y profesora de m\u00fasica. Fue ella quien encomend\u00f3 a Manuel de Falla que recibiera a su hijo, Juan Alberto Montamat como su \u00fanico disc\u00edpulo de piano. Cuenta el ahora fallecido m\u00e9dico y concertista de piano Montamat que tom\u00f3 unas 12 clases con el Maestro. El ni\u00f1o llevaba preparadas obras y las tocaba para Falla, quien le correg\u00eda detalles de su interpretaci\u00f3n. Lo notaba vehemente, apasionado por la justeza en la ejecuci\u00f3n, y de vez en cuando el ni\u00f1o terminaba asustado, pensando que esa hab\u00eda sido su \u00faltima clase\u2026 pero, a la hora de terminar el encuentro, el Maestro espa\u00f1ol llamaba a Mar\u00eda del Carmen, su amabil\u00edsima hermana y le solicitaba que le convidaran un vaso de leche al ni\u00f1o y que lo acompa\u00f1aran con las galletas que le gustaban. Ya de grande, Montamat tuvo ocasi\u00f3n de llegar a la casa Museo Manuel de Falla en Granada y al presentarse como antiguo alumno de piano del Maestro, le dijeron: -no puede ser, Falla tuvo un solo disc\u00edpulo de piano, y fue Juan Alberto Montamat.- Entonces, \u00e9ste mostr\u00f3 su pasaporte y lo recibieron con los brazos abiertos.<\/p>\n<p>En Alta Gracia Manuel de Falla conoci\u00f3 al director Erich Kleiber, quien en 1946, en ocasi\u00f3n de conmemorarse el XX aniversario de su primera actuaci\u00f3n en Buenos Aires, hab\u00eda comprado en aquel pueblo una propiedad -su \u201cremanso\u201d, como sol\u00eda llamarla-, una finca de sesenta acres a la que bautiz\u00f3 con el nombre de \u201cLa Fermata\u201d y donde pensaba pasar los \u00faltimos a\u00f1os de su vida. Falla era su vecino. Y entre ambos se fue consolidando una gran amistad que se vio bruscamente interrumpida con la muerte del compositor.<\/p>\n<p>De paso, aclaremos que, para los eruditos en m\u00fasica, la fermata es un punto en la \u00f3pera, cerca del final de la obra, donde la m\u00fasica parece detenerse. Para el maestro Erich Kleiber eso era su campo, un remanso donde el tiempo y el sonido parec\u00edan no existir. El lugar era el escondite perfecto para escaparse del ruido de la capital y concentrarse en sus conciertos, estudiando las partituras o prepararse para las pr\u00f3ximas presentaciones. Para Manuel de Falla, su casa tambi\u00e9n era su remanso de paz donde el tiempo parec\u00eda detenerse. Prueba de la admiraci\u00f3n y respeto mutuos entre Manuel de Falla y Erich Kleiber nos la ofrece un hecho por s\u00ed mismo elocuente: en un encuentro que ambos m\u00fasicos sostuvieran en Alta Gracia, en julio de 1946, poco antes de que Kleiber partiese hacia La Habana, el maestro espa\u00f1ol dej\u00f3 en manos del director austr\u00edaco la orquestaci\u00f3n completa de su \u00faltima composici\u00f3n de entonces, la pieza titulada \u201cSuite Homenajes\u201d.<\/p>\n<p>La Estancia El Potrerillo originariamente fue un puesto de la Estancia Jesu\u00edtica de Alta Gracia. El c\u00e9lebre escritor argentino Enrique Larreta compra estas tierras serranas y establece su estancia en 1918. A Larreta le gustaba pasar all\u00ed largas temporadas con su familia. En 1920 empieza a construir la casa principal de estilo colonial, desarrollada en dos plantas, que se termina en 1924. Por esos a\u00f1os, todav\u00eda Manuel de Falla viviendo en Granada, recibe de manos de Ignacio Zuloaga un ejemplar de la obra m\u00e1s recordada de Enrique Larreta: \u201cLa Gloria de Don Ramiro\u201d, editado en Madrid en 1908 con gran \u00e9xito en toda Europa. Falla coment\u00f3 al pintor Zuloaga: \u201cCreo haber visto su m\u00fasica y pienso, como usted que es la obra que debemos hacer\u201d. Zuloaga le escribe a Larreta sobre el proyecto alegr\u00e1ndose por la pr\u00f3xima visita de \u00e9ste, y pidi\u00e9ndole el libreto: \u201cEn cuanto llegue usted, le presentar\u00e9 a nuestro gran compositor se\u00f1or Falla (un genio) el cual quiere hacer una \u00f3pera tremenda de su Gloria de Don Ramiro\u201d. A partir de all\u00ed hubo un gran intercambio de cartas entre Zuloaga, Larreta y Falla. Al parecer no hubo acuerdo con Larreta sobre los criterios generales para desarrollar la obra. Manuel de Falla indic\u00f3 que deb\u00edan suprimirse las escenas de danzas sensuales, las arias y d\u00faos, limitar al m\u00ednimo lo que los cantantes ten\u00edan que decir y nada m\u00e1s, y la m\u00fasica ser\u00eda profundamente expresiva y evocadora de lo espa\u00f1ol de manera natural o art\u00edstica. Ante estas intransigencias mutuas desisten del proyecto so\u00f1ado. Durante los a\u00f1os de residencia de Manuel de Falla en Alta Gracia, se reun\u00eda con Larreta entre tantos amigos con los que compart\u00edan almuerzos o meriendas y charlas.<\/p>\n<p>Falla muri\u00f3 en su casa de Alta Gracia en la noche del 13 al 14 de noviembre de 1946, nueve d\u00edas antes de la celebraci\u00f3n de sus 70 a\u00f1os. El Doctor Carlos Ferrer Moratel, su m\u00e9dico y amigo de Alta Gracia, certific\u00f3 que su muerte fue a consecuencia de s\u00edncope card\u00edaco. El cad\u00e1ver de Don Manuel fue velado en primera instancia en la capilla del Hospital Espa\u00f1ol el d\u00eda 15 de noviembre durante un d\u00eda en una capilla ardiente improvisada luego el cuerpo fue destinado al hospital Nacional de Cl\u00ednicas de C\u00f3rdoba en cuyo instituto de anatom\u00eda se desarrollaron durante algunos d\u00edas los trabajos de embalsamamiento dirigidos por el mismo doctor Ara con la colaboraci\u00f3n del director del centro. Pedro Ara, famoso posteriormente en Argentina por haber embalsamado los restos de Eva Per\u00f3n. Las honras f\u00fanebres fueron modestas pero imponentes por la cantidad de gente que asisti\u00f3 conmovida. Luego de ser velados los restos el d\u00eda 18 de noviembre en la capilla del Hospital Espa\u00f1ol fueron trasladados al d\u00eda siguiente por la ma\u00f1ana a la Catedral de C\u00f3rdoba para un solemne funeral.<\/p>\n<p>Antes de llegar ah\u00ed el cortejo pas\u00f3 frente al teatro Rivera Indarte que ostentaba signos de luto. La orquesta sinf\u00f3nica reunida en sus escalinatas interpret\u00f3 m\u00fasica de Falla.<\/p>\n<p>En la Catedral se cant\u00f3 la misa con la participaci\u00f3n del coro del seminario conciliar, siendo recibida la comitiva f\u00fanebre a las puertas de la misma con una banda de m\u00fasica y el cortejo luego se dirigi\u00f3 como destino final -hasta tanto se resolviese sobre la posibilidad de trasladar inmediatamente los restos de Falla Espa\u00f1a- al pante\u00f3n de los Carmelitas en el cementerio cordob\u00e9s de San Jer\u00f3nimo donde habr\u00edan de descansar transitoriamente los restos de Don Manuel. Mar\u00eda del Carmen que fue especialmente atendida por las hermanas del Hospital Espa\u00f1ol dec\u00eda poco despu\u00e9s a su hermano Germ\u00e1n: \u201cNuestro Se\u00f1or en su gran misericordia me ha tra\u00eddo aqu\u00ed que es como una antesala del cielo. En mi vida he estado mejor atendida ni m\u00e1s mimada. Es el Hospital Espa\u00f1ol que ya conoc\u00edamos\u201d.<\/p>\n<p>El 22 de diciembre de 1939 los restos de Manuel de Falla fueron embarcados a bordo del \u201cCabo de Buena Esperanza\u201d con destino a C\u00e1diz donde fue sepultado definitivamente en la Cripta de la Catedral de su ciudad natal.<\/p>\n<p>Este recorrido por el Camino dorado de Manuel de Falla nos remite a los \u00faltimos siete a\u00f1os de su vida, los que transcurrieron en Argentina e incluye su paso por Buenos Aires, C\u00f3rdoba, Villa Carlos Paz, Villa del Lago y Alta Gracia. Se rescatan y describen lugares que transit\u00f3 y habit\u00f3 el c\u00e9lebre m\u00fasico espa\u00f1ol desde su llegada a este pa\u00eds en 1939 hasta su muerte en 1946; lugares que cobran mayor significaci\u00f3n por haber cobijado al gaditano que buscaba paz, buen clima y silencio para poder dedicarse a su oficio de compositor. En casi todos los sitios mencionados se recuerda el paso del insigne Maestro si uno indaga al respecto. Pero en muchos otros no se lo tiene presente. Es por tal motivo que se desarrolla este escrito, para recordar el derrotero de Falla en sus \u00faltimos a\u00f1os por nuestro territorio y hacer visibles los espacios f\u00edsicos donde se situaron tantas an\u00e9cdotas de su vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea de este escrito es describir o marcar un \u201cCamino dorado\u201d en base a los pasos de Manuel de Falla en la Argentina, y espec\u00edficamente en Alta Gracia. Es un repaso de los espacios f\u00edsicos por donde pas\u00f3 el m\u00fasico gaditano durante sus \u00faltimos siete a\u00f1os de vida.<br \/>\nManuel de Falla es un personaje muy reconocido en todo el mundo, calificado como el m\u00e1s grande compositor espa\u00f1ol del siglo XX y seg\u00fan algunas \u00faltimas apreciaciones de music\u00f3logos, quiz\u00e1s de todos los tiempos.<br \/>\nResulta as\u00ed un honor para nuestro pa\u00eds haber albergado a este insigne m\u00fasico en sus a\u00f1os de autoexilio y al momento de su paso a la inmortalidad en Alta Gracia.<br \/>\nSe describen a continuaci\u00f3n los lugares que vieron pasar a Manuel de Falla en Argentina, en C\u00f3rdoba y en Alta Gracia, siempre acompa\u00f1ado por su sol\u00edcita hermana, Mar\u00eda del Carmen.<br \/>\nManuel de Falla naci\u00f3 en C\u00e1diz ciudad Puerto del sur de Espa\u00f1a el 23 de noviembre de 1876 en el seno de una familia burguesa que ten\u00eda un negocio en la Calle Ancha de la ciudad y desd..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1256701,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/720-336.jpe","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1256700"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1256700"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1256700\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1256701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1256700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1256700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1256700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}