{"id":1278977,"date":"2026-06-04T16:57:20","date_gmt":"2026-06-04T19:57:20","guid":{"rendered":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/06\/04\/historias-del-cine-cordobes-para-hacer-una-pelicula-solo-hace-falta-un-arma\/"},"modified":"2026-06-04T16:57:20","modified_gmt":"2026-06-04T19:57:20","slug":"historias-del-cine-cordobes-para-hacer-una-pelicula-solo-hace-falta-un-arma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/2026\/06\/04\/historias-del-cine-cordobes-para-hacer-una-pelicula-solo-hace-falta-un-arma\/","title":{"rendered":"Historia(s) del cine cordob\u00e9s: Para hacer una pel\u00edcula solo hace falta un arma"},"content":{"rendered":"<p>Un hombre, peque\u00f1a burgues\u00eda, todav\u00eda obrero, jam\u00e1s patr\u00f3n (mucho menos oligarca o noble), mira la televisi\u00f3n con su familia francesa, mientras en off la voz del director de la pel\u00edcula le imprime un ep\u00edgrafe corrosivo: &quot;Pobre idiota revolucionario. Millonario en im\u00e1genes&quot;. Es un fragmento de Ici et ailleurs, un documental o ensayo de Godard y Mi\u00e9ville del a\u00f1o 1976. La pel\u00edcula es una reflexi\u00f3n sobre planos filmados en Jordania, L\u00edbano y Cisjordania, al menos seis a\u00f1os antes del montaje final. En apenas m\u00e1s de media d\u00e9cada, los fedayines palestinos que protagonizan esas im\u00e1genes de violencia y resistencia, pero tambi\u00e9n de comunidad e imaginaci\u00f3n pol\u00edtica, murieron. As\u00ed, la pel\u00edcula chapucea en las fronteras de la temporalidad y la figuraci\u00f3n, alterna ficci\u00f3n y documento, pensamiento y drama. Hace mucho que no puedo dejar de pensar en esta pel\u00edcula.<\/p>\n<p>La(s) historia(s) del cine, tal como la narr\u00f3 Godard a fines de la d\u00e9cada del 80 y durante la del 90, tiene entre sus frases iniciales un latiguillo o eslogan (quiz\u00e1s lo menos interesante para recordar a ese primer y \u00faltimo intelectual del cine moderno): &quot;una pel\u00edcula es una chica y un arma&quot;. La \u00fanica forma de ser fiel a la tradici\u00f3n es por medio de la traici\u00f3n; una infidelidad no es un arte sencillo, c\u00f3modo ni solitario. Hacen falta c\u00f3mplices, intercesores, mentes maestras capaces de planificar qu\u00e9 hay que olvidar del pasado, qu\u00e9 hay que desviar o torcer para llegar a nuevos caminos. Pienso en lo rid\u00edculo que es discutir a Godard hoy; uno intenta y posiblemente caiga en la payasesca del anacronismo. M\u00e1s interesante es ver c\u00f3mo, desde C\u00f3rdoba, dos franceses estudiantes de cine de la Escuela de Artes de la UNC en la d\u00e9cada del 60, desde su contemporaneidad, postulan una simplificaci\u00f3n (la v\u00eda sint\u00e9tica, el gesto eficiente y radical de apropiaci\u00f3n y despojo de una tradici\u00f3n) de la definici\u00f3n godardiana: para hacer una pel\u00edcula solo hace falta un arma.<\/p>\n<p>La reciente pel\u00edcula de Santiago Sein, Para hacer una pel\u00edcula solo hace falta un arma, era una pieza necesaria para que el horizonte cultural y el debate intelectual cordob\u00e9s cuajara. Es un gran objeto intelectual y art\u00edstico producido por una cultura cin\u00e9fila particularmente heterog\u00e9nea y nutrida como la de nuestra ciudad, alimentada por la universidad p\u00fablica, los cineclubes, y distintas confabulaciones de artistas y realizadores. El argumento podr\u00eda resumirse de manera sencilla: alguien encuentra unas latas con f\u00edlmico de las d\u00e9cadas del 60 y 70 y, a partir del enigma y las vidas que orbitaron en torno a esa materia f\u00f3sil del cine, se despliega un dispositivo narrativo en el que la ficci\u00f3n, el documental, los cuadros de \u00e9poca y la discusi\u00f3n pol\u00edtica se desarrollan durante 159 minutos, en los que el relato no se deja caer ni asciende demasiado lejos.<\/p>\n<p>Hoy es el tiempo de ver esta pel\u00edcula, porque captura la verdad en un momento en que la producci\u00f3n de legitimidad y organizaci\u00f3n del discurso p\u00fablico se encuentra suspendida por la mediatizaci\u00f3n y precarizaci\u00f3n del lenguaje y la cognici\u00f3n. La forma humana de la verdad, lejana a la de Dios y a la de las m\u00e1quinas, solo puede capturarse a partir de una corriente de relatos que aloje la materia sensible de lo que estalla o cruje en la historia. Si no conocemos nuestro pasado, si no lo cuidamos, si no lo archivamos, si no nos lo apropiamos e invitamos derivaciones a partir de \u00e9l, perderemos alg\u00fan tipo de soberan\u00eda o ruta para la producci\u00f3n art\u00edstica desde estas tierras. Nadie puede desear lo que no conoce: \u00bfc\u00f3mo querer producir un cine cordob\u00e9s si su historia se aleja? Quien quiera tomar la palabra, para crear o destruir un mundo, tiene que poder reconocer el lenguaje de su patria. Para hacer una pel\u00edcula solo hace falta un arma elabora un mapa posible de las ideas y valores del cine cordob\u00e9s de mediados del siglo pasado: cu\u00e1les eran sus pasiones, sus temores, su visi\u00f3n sobre el mundo que viv\u00edan y quer\u00edan cambiar, cu\u00e1l era su ontolog\u00eda cinematogr\u00e1fica. \u00bfLas pel\u00edculas tienen un autor o son colectivas? \u00bfLa representaci\u00f3n es un medio o un fin de la pr\u00e1ctica art\u00edstica? \u00bfLa pol\u00edtica y el arte deben permanecer juntas o son indisociables? Preguntas que vuelven a cada paso en la vida de los protagonistas de la pel\u00edcula de Sein.<\/p>\n<p>Argentina es un pa\u00eds que, por sus pol\u00edticas irregulares de conservaci\u00f3n y patrimonializaci\u00f3n cultural, est\u00e1 asediado por la pobreza de sus im\u00e1genes. Lo que ocurre alrededor de propuestas como Archivo Teatro La Luna, o pel\u00edculas como Esquirlas y El silencio es un cuerpo que cae, es que esa reserva de im\u00e1genes (dispersas en herencias familiares o documentos institucionales) espera un momento art\u00edstico y pol\u00edtico de redenci\u00f3n: producir una serie, un tejido, que reelabore el lazo que une a distintas generaciones.<\/p>\n<p>Hay una ambici\u00f3n en la pel\u00edcula de Sein, m\u00e1s all\u00e1 de su extensi\u00f3n, de su hibridaci\u00f3n gen\u00e9rica, de la responsabilidad hist\u00f3rica de tomar el lugar de arconte para su comunidad y sus mayores. Para hacer una pel\u00edcula solo hace falta un arma es el tipo de objeto art\u00edstico (aun con sus personajes, espacios y entretejones cordobeses) que cualquier ciudadano del mundo puede ver. Se trata, obviamente, sobre la juventud y la voluntad, pero tambi\u00e9n sobre las formas de imaginaci\u00f3n p\u00fablica en momentos de contracci\u00f3n democr\u00e1tica. Para esto, la pel\u00edcula renuncia al documentalismo neur\u00f3tico de la evidencia: prefiere construir un relato de ficci\u00f3n o jugar con sus engranajes, antes que reunir voces de protagonistas e im\u00e1genes (en movimiento o fijas) ilustrativas que anclen o releven los testimonios. Quiz\u00e1s esta pel\u00edcula permite pensar un discurso o empresa memorialista m\u00e1s all\u00e1 de la enunciaci\u00f3n testimonial.<\/p>\n<p>Una zona alucinante de la pel\u00edcula es quiz\u00e1s la sombra de c\u00f3mo se hizo un cine procesista, apolog\u00e9tico, afirmativo de la dictadura y propagand\u00edstico. El esp\u00eda y delator de sus compa\u00f1eros en la Escuela de Artes, Federico Alegre, se sospecha que fue el encargado de la iconoclastia que sufrieron las latas de f\u00edlmico producidas por quienes fueron sus colegas y docentes. A la manera de una Leni Riefenstahl vern\u00e1cula, Alegre trabaja en la elaboraci\u00f3n de una pel\u00edcula de propaganda del ej\u00e9rcito, un fragmento de la cual puede verse en el documental. Por lo breve y elocuente de la propaganda, podemos suponer que Alegre orient\u00f3 su mirada a construir una especie de v\u00edctima de la guerrilla, con un recurso que recuerda a los gags de Austin Powers en los que las muertes de los secuaces rompen la cuarta pared y parodian los clich\u00e9s del cine de esp\u00edas, al traer al presente de la violencia que sufren los cuerpos an\u00f3nimos de los uniformados las im\u00e1genes de sus familias en ambientes buc\u00f3licos.<\/p>\n<p>En un momento, el testimonio y la reflexi\u00f3n del profesor Roberto Videla subrayan que tanto la moviola como el grabador de sonido que eran propiedad de la Escuela de Artes fueron usados por Alegre para la edici\u00f3n de sus trabajos de propaganda y tambi\u00e9n por los torturadores para registrar las declaraciones obtenidas mediante el horror. Para hacer el horror, a veces, solo hace falta una pel\u00edcula; o una pel\u00edcula tambi\u00e9n puede ser un arma en manos como las de Alegre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un hombre, peque\u00f1a burgues\u00eda, todav\u00eda obrero, jam\u00e1s patr\u00f3n (mucho menos oligarca o noble), mira la televisi\u00f3n con su familia francesa, mientras en off la voz del director de la pel\u00edcula le imprime un ep\u00edgrafe corrosivo: \u00abPobre idiota revolucionario. Millonario en im\u00e1genes\u00bb. Es un fragmento de Ici et ailleurs, un documental o ensayo de Godard y Mi\u00e9ville del a\u00f1o 1976. La pel\u00edcula es una reflexi\u00f3n sobre planos filmados en Jordania, L\u00edbano y Cisjordania, al menos seis a\u00f1os antes del montaje final. En apenas m\u00e1s de media d\u00e9cada, los fedayines palestinos que protagonizan esas im\u00e1genes de violencia y resistencia, pero tambi\u00e9n de comunidad e imaginaci\u00f3n pol\u00edtica, murieron. As\u00ed, la pel\u00edcula chapucea en las fronteras de la temporalidad y la figuraci\u00f3n, alterna ficci\u00f3n y documento, pensamiento y drama. Hace mucho que no puedo dejar de pensar en esta pel\u00edcula.<br \/>\nLa(s) historia(s) del cine, tal como la narr\u00f3 Godard a fines de la d\u00e9cada del 80 y durante la del 90, tiene entre sus frases iniciales un l..<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1278978,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/720-52.jpe","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1278977"}],"collection":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1278977"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1278977\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1278978"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1278977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1278977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/la100lasvarillas.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1278977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}